Evaluación de los aprendizajes. Un enfoque basado en las competencias.
Sin duda, la primera década del siglo XXI va a pasar a la historia de la educación por el resurgimiento de las competencias en el ámbito educativo y formativo. Durante estos diez años, el discurso competencial ha ido pasando progresivamente de los terrenos profesional y laboral al de la educación obligatoria y/o del sistema educativo. En la actualidad todo discurso pedagógico se encuentra, irremediablemente empapado de competencias. Y esta reiteración discursiva, reflexiva y de prácticas no es unívoca, como tampoco el concepto de competencia. Por ello, encontramos gran variedad de propuestas, algunas claras, otras menos, algunas a favor y otras en contra. En cualquier caso, aunque posiblemente la competencia quedará relegada dentro de algún tiempo siendo sustituida por algún otro término, concepto o práctica, no podemos menospreciar los esfuerzos que se hacen hoy en día en el sentido de, precisamente, darle sentido.
La publicación que nos presenta Julio Pimienta, que proviene de América Latina, concretamente de México, viene avalada por el discurso competencial, por su propia procedencia (recordemos que América Latina es muy prolija en el uso del discurso de las competencias) y por el hecho de incorporar un elemento importante cuando se asocia a competencias, cual es la evaluación de aprendizajes.
Comprender el contexto es fundamental para percibir la importancia de la obra. Cuando los discursos y las lógicas de la competencia reaparecen en la escena social, la Pedagogía retoma el concepto para ver cómo puede ser acomodado en los terrenos educativo y formativo (didáctico, si se quiere). Cuando nuestra planificación e incluso nuestro desarrollo, expresado en términos didáctico-curriculares, está resuelto de acuerdo con los presupuestos de las competencias, llega el momento de preocuparse por la evaluación. Algo que ya existía, que ya se venía haciendo más allá de los planteamientos competenciales. Ahora bien, la pregunta es: ¿en qué medida la evaluación de los aprendizajes queda modificada por los referentes competenciales?
En este contexto, el autor propone una obra que él mismo califica en su introducción como guía para profesores, educadores y formadores, para diseñar evaluaciones. Y para lograr su propósito, estructura su obra en cuatro capítulos básicos: introducción a la evaluación educativa, la evaluación de aprendizajes, métodos y recursos de evaluación, y ejemplos de pruebas de evaluación. Revisemos su propuesta.
En el primer capítulo sitúa la evaluación educativa desde una perspectiva histórica deteniéndose, para ilustrarla en la actualidad, en diversos modelos sugiriendo, como síntesis de su aproximación, una determinada forma de proceder a la hora de abordar un determinado diseño del proceso de evaluación educativa.
En el segundo capítulo caracteriza la evaluación de aprendizajes haciendo una rápida referencia a las competencias, pues son el referente de su propuesta. Sin duda, la principal crítica que puede hacerse está en la poca profundización en este referente. Si se trata de evaluar competencias, debemos conocer con mayor grado de profundidad la postura que sobre el particular se tiene o se puede tener. En cualquier caso, se analizan distintas dimensiones de la evaluación de aprendizajes proponiendo procedimientos para orientar el proceso evaluativo de acuerdo con el compromiso asumido en la presentación.
El tercer capítulo se destina a presentar distintos instrumentos y procedimientos de evaluación de aprendizajes. La lectura atenta indica dos diferencias: por una parte, buena sintonía en la lectura pues sin demasiada extensión se dan informaciones básicas sobre distintos instrumentos; por otra, desconcierto, pues vuelve a aparecer la duda del referente, es decir, ¿qué instrumentos son más óptimos para una evaluación de aprendizajes basada en competencias?
El último capítulo ofrece ejemplos de evaluación de aprendizajes para las distintas etapas del sistema educativo. En los ejemplos sí existen referencias a competencias pero, como ejemplo, carece de la necesaria conceptualización previa sobre el insistido referente.
Concluyendo, una publicación recomendable por su claridad, pero que conduce al lector a ampliar y buscar en otras fuentes, lo que supone evaluar de acuerdo con competencias.
Artículo realizado por: Antonio Navío Gámez. Grupo CIFO. Profesor del departamento de Pedagogía Aplicada de la Universitat Autónoma de Barcelona.