Educarse hoy exige adaptarse cultural, social, laboral, profesional y personalmente al ritmo del cambio y su velocidad, cifrado en claves de nuevas concepciones culturales, de producción, de relaciones sociales, económicas e industriales, etc.
Si realizamos una mirada a la situación general podemos advertir someramente que el nuevo o nuevos escenarios se caracterizan fundamentalmente por la velocidad del cambio, siendo éste su nota más definitoria. Pero más allá de esta dinámica cambiante, podemos centrar la atención en otra nota característica fundamental sobre dicho escenario que tiene su repercusión sobre la educación y consecuentemente serias implicaciones en la respuesta educativa al mismo. Nos referimos a la globalización . Prácticamente en todos los órdenes de la vida, desde la mundialización de los intercambios económicos regidos por la economía de libre mercado hasta la política, sobre todo desde la óptica de la democracia formal.
La interdependencia en esta situación es prácticamente total y la tendencia a la uniformidad y homogeneización prácticamente un hecho. El desarrollo tecnológico y los medios de comunicación favorecen esta situación. No obstante, se entrevén algunas consecuencias también relevantes en este planteamiento como puede ser el deterioro del estado de bienestar, que este ámbito económico está propiciando el incremento de las tasas de paro, de precariedad en el empleo de desprotección social, a la par que las desigualdades (exclusión-segmentación) parecen inevitables como consecuencia de la especulación financiera. A todo ello también puede añadirse los flujos y reflujos migratorios y laborales como problemáticas que más allá de las implicaciones socioeconómicas también revierten en el hecho educativo.
El presente monográfico pretende profundizar en la reflexión en este escenario global. Cuenta con varias aportaciones. En primer lugar, José Maria Zufiaur , con su artículo sobre Algunas tendencias claves de la globalización económica, analiza las distintas dimensiones de la globalización (simbólica, ideológica y económica) y sus consecuencias, para ultimar con algunas respuestas a la misma, considerando a tal efecto distintas orientaciones sobre la necesidad de un nuevo internacionalismo y la profundización en la democracia social.
Por su parte, Tomás Valdés , con su aportación sobre El ruido de las mariposas. ?Educar para la vida y el trabajo en un mundo globalizado?, desde un enfoque de formación técnica, alude a la interdependencia de los mercados de trabajo y el papel de la formación en los mismos. Apuesta por una formación más integradora que no sólo responda a la formación para el trabajo sino que la misma deber preparar también para la vida social y para el ejercicio de los derechos y deberes ciudadanos. Esto conlleva redefinición del papel de los sistemas de formación y de las propias instituciones formativas.
Enric Tortosa , con el artículo sobre Ciencia, tecnología e innovación: ¿armas para la igualdad? Centra la atención en el papel de conocimiento como valor fundamental de las sociedades, planteando el paradigma de que la riqueza y el bienestar de los países y las regiones ya no radica en las materias primas, capital o mano de obra, sino que radica en el conocimiento. Desde este enfoque revisa el proceso del conocimiento hasta la innovación, haciendo hincapié en la inversión a tal fin.