Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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Febrero 11

Perspectiva andaluza

En el año 2007 se lleva a cabo en España una remodelación sustancial de la Formación Profesional. Con la entrada en vigor del Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo (BOE nº 87, de 11/04/2007), se produce la integración de las dos modalidades de formación profesional en el ámbito laboral que, hasta esa fecha, coexistían en nuestro país: la Formación Profesional Ocupacional y la Formación Profesional Continua.

Artículo realizado por Blas Bermejo Campos de la Universidad de Sevilla y Almudena Martínez Gimeno de la Universidad Pablo de Olavide.

 

Perspectiva andaluza del nuevo Sistema de Formación Profesional para el Empleo.

La unión de ambas modalidades de formación ha dado lugar a la implantación de un nuevo y único modelo: la Formación Profesional para el Empleo. Las peculiaridades del sistema productivo andaluz y los acuerdos entre Consejería de Empleo y Consejería de Educación, envuelven los procesos de implantación de este modelo en la Comunidad Autónoma andaluza.

Introducción

La Junta de Andalucía, en el año 2009, reorganiza la Formación Profesional para el Empleo con el fin de adecuarse a este nuevo sistema más flexible, ajustando la formación a las demandas de las empresas y coordinándola con el sistema educativo. De esta forma, se recoge en el decreto, elaborado por la Consejería de Empleo y aprobado por el Consejo de Gobierno, que integra las actuales Formación Profesional Ocupacional (de ahora en adelante FPO) y Continua (de ahora en adelante FPC), además de mejorar su coordinación con la Formación Profesional Inicial (de ahora en adelante FPI) o Reglada. Se produce así la integración de los 3 subsistemas de FP.

Situación

Descripción de la situación de partida

Si bien el tema central de este trabajo es el nuevo Sistema de Formación para el Empleo, a los efectos de una mayor comprensión es necesario presentar un bosquejo de las tres grandes vertientes de la Formación Profesional que debemos considerar desde la perspectiva española.

Identificamos, en primer lugar, la Formación Profesional Inicial. Es ésta una prestación del Sistema Educativo, regulada en la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), promulgada en 1990, y que constituyó el primer hito fundamental de la reforma de la Formación Profesional. Cuenta este segmento con itinerarios y currricula bien formalizados, con vistas a proveer títulos de una validez muy oficializada y dirigida fundamentalmente a las personas en edad escolar.

En segundo lugar, es preciso mencionar la Formación Profesional Ocupacional, a cargo de la Administración Laboral, dirigida a la población desempleada que, por sus características especiales (como pueden ser largos períodos de inactividad o escasa cualificación profesional), se encuentran en situación de debilidad y/o con riesgo de exclusión en el mercado de trabajo.

En tercer y último lugar, hay que considerar la Formación Profesional Continua, que se brinda bajo la responsabilidad de los actores sociales y que tiene por destinatarios a los trabajadores ocupados en las empresas.

Actualmente, aspectos tales como la globalización o la aplicación de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la sociedad, generan competencias profesionales distintas, que, unidas a la necesidad de movilidad por parte de empleados y empleadores, hacen necesaria la unificación de criterios y, por tanto, la remodelación de los sistemas de cualificación profesional a nivel europeo.

Los cambios que se están produciendo en la estructura del mercado de trabajo y en las profesiones, sugieren que la formación inicial con la que se identifica prácticamente la educación escolar, no será suficiente para el desarrollo personal y profesional.

Según datos expuestos por el propio Director General de Formación Profesional del Ministerio de Educación, Don Miguel Soler, en su intervención en el II Congreso de Formación Profesional celebrado en Granada en Abril de 2010, existen 4 parámetros fundamentales que marcan el contexto actual español:

  • El 30% del alumnado no obtiene el título de Graduado en ESO.
  • El 30% de los jóvenes de 18 a 24 años abandonan prematuramente el Sistema Educativo.
  • Estamos a 15 puntos del objetivo de Lisboa para 2010: que el 85% de los jóvenes de esas edades tengan estudios postobligatorios (Bachillerato o FP).
  • Estamos 17 puntos por debajo de la media europea en titulados de Formación Profesional de Grado Medio.
  • Los porcentajes señalados mejoraron de forma muy notable de 1970 a 2002. Llevamos casi 7 años estancados

Por lo tanto, y como preámbulo a los cambios introducidos por el gobierno y las autoridades educativas en los últimos años, al Sistema de Formación Profesional en nuestro país se le plantean los siguientes retos:

  • Reducir la tasa de abandono escolar prematuro.
  • Acercar la Formación Profesional a todos los ciudadanos, de cualquier edad y condición, a través de ofertas flexibles.
  • Aumentar el número de ciudadanos que obtienen un título de FP en el nivel de enseñanza postobligatoria.
  • Compatibilizar la vida laboral con el aprendizaje a lo largo de la vida.

En esta línea de argumentación, se describen los tres fines principales del Real Decreto 395/2007, en su artículo 2 punto 2:

  • "a) Evaluar las competencias profesionales que poseen las personas, adquiridas a través de la experiencia laboral y otras vías no formales de formación, mediante procedimientos y metodologías comunes que garanticen la validez, fiabilidad, objetividad y rigor técnico de la evaluación.

     

  • b) Acreditar oficialmente las competencias profesionales, favoreciendo su puesta en valor con el fin de facilitar tanto la inserción e integración laboral y la libre circulación en el mercado de trabajo, como la progresión personal y profesional.

     

  • c) Facilitar a las personas el aprendizaje a lo largo de la vida y el incremento de su cualificación profesional, ofreciendo oportunidades para la obtención de una acreditación parcial acumulable, con la finalidad de completar la formación conducente a la obtención del correspondiente título de formación profesional o certificado de profesionalidad".

Peculiaridades

Las peculiaridades del contexto andaluz

Andalucía cuenta en la actualidad con una tasa de desempleo del 17,83%, respecto al 11,34 % computado por el INE a nivel nacional (INE, 2009). Estas cifras alcanzan su porcentaje más elevado en personas entre 16 y 19 años, llegando a sobrepasar el 44 % (INE, 2009).

Desde el convencimiento de que la creación de empleo, sobre la base de una economía productiva y competitiva, constituye el principal desafío al que se enfrenta la comunidad autónoma andaluza, se hace necesario llevar a cabo una serie de actuaciones que incidan en el mercado de trabajo para conseguir un mayor crecimiento económico que genere más y mejor empleo. Para hacer frente a este reto, uno de los ejes principales del vigente Acuerdo de Concertación Social es el de las políticas activas de empleo.

En este sentido, el Servicio Andaluz de Empleo (en adelante SAE), perteneciente a la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico, es el órgano encargado de poner en marcha el complejo entramado de capacitación de los ciudadanos para adaptar las cualificaciones al mercado de trabajo.

Pero, en Andalucía, el efectivo legislativo que posibilita este cambio de mentalidad y la unión de los diferentes ámbitos formativos, reglado, ocupacional y para trabajadores en activo, está aún por determinar.

En septiembre del año 2009, permanecían separadas tanto a nivel teórico como práctico, las iniciativas para trabajadores ocupados y desempleados. Mientras que la Formación Continua daba pequeños pasos hacia un modelo más moderno e integrado, con la publicación de la Orden de 4 de agosto de 2008 (BOJA nº 166, de 21/08/2008), que regulaba la formación para trabajadores prioritariamente ocupados, quedaba pendiente de derogación el Decreto 204/1997 (BOJA nº 116, de 4/10/1997), que establecía los programas de FPO en Andalucía.

Figura 1. Situación de la FPE en Andalucía en septiembre de 2009 (Lanza, 2010).

No sería hasta octubre de 2009, con la publicación del Decreto 335/2009 (BOJA nº 195, de 5/10/2009), por el que se regula la ordenación de la Formación Profesional para el Empleo en Andalucía, cuando la integración se hace teóricamente una realidad. Compartiendo fines, objetivos y estructura con su homólogo nacional, el Real Decreto 395/2007 (BOE nº 182, de 31/07/2007), de Formación Profesional Para el Empleo, introduce en el ámbito regional una serie de modificaciones en pos de garantizar la eficacia y transparencia de los Sistemas de Formación Permanente.

Una de las novedades, se sustenta en la creación del Fichero Andaluz de Especialidades Formativas compuesto por:

  • Las dirigidas a la obtención de los Certificados de Profesionalidad y las aprobadas por el SAE.
  • Las programadas al amparo de los planes de formación dirigidos a las personas ocupadas.
  • Las que incluyen compromiso de contratación.
  • Otras significativas para el empleo en Andalucía o a los nuevos yacimientos de empleo o actividades emergentes.

Así mismo, se definen los Centros y Entidades Acreditados, que son aquellos que imparten formación conducente a la obtención de los Certificados de Profesionalidad, y Centros y Entidades Inscritas, los que imparten formación no conducente a la obtención de certificados de profesionalidad. Se crea, también, el Registro de Centros y Entidades de Formación Profesional para el Empleo en Andalucía, que será gestionado por el SAE, y en el que se incluirán los centros tanto inscritos como acreditados, homologados para impartir formación.

La aplicación práctica se produce un mes después, con la Orden de 23 de octubre (BOJA nº 214, de 3/11/2009), de bases reguladoras para la concesión de subvenciones y ayudas y otros procedimientos.

A partir de este momento, la Formación Profesional Ocupacional y Continua en Andalucía queda refundida en tres grandes bloques de actividad que serán regulados anualmente por sus respectivas convocatorias:

  • Convocatoria de subvenciones de formación de oferta, para acciones dirigidas prioritariamente a personas desempleadas y acciones dirigidas prioritariamente a personas ocupadas organizadas en planes sectoriales e intersectoriales.

     

  • Convocatoria de subvenciones de Acciones de Investigación e Innovación.

     

  • Convocatoria de subvenciones referidas a otras modalidades de formación de oferta, entre las que se encuentran:
  • a) Programa para personas ocupadas en pymes, empresas de economía social y autónomos.
  • b) Programa de formación para formadores y gestores de la Formación Profesional para el Empleo.

No podemos ofrecer en este artículo, datos de aplicación y funcionamiento del recién estrenado Sistema de Formación para el Empleo andaluz, ni sobre su correspondencia y pertinencia con el ya implantado Sistema Nacional. Es hoy, a noviembre de 2010, año vigente de la primera convocatoria, que con un presupuesto más que limitado, y un sinfín de dificultades en su aplicación práctica, se está pendiente de conocer cuáles han sido sus resultados.

Bibliografía

  • DECRETO 204/1997, de 3 de septiembre, por el que se establecen los Programas de Formación Profesional Ocupacional de la Junta de Andalucía, BOJA nº 116, de 4/10/1997, pp. 12038-12041.

     

  • DECRETO 335/2009, de 22 de septiembre, por el que se regula la ordenación de la Formación Profesional para el Empleo en Andalucía, BOJA nº 195, de 5/10/2009, pp. 12-22.

     

  • INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA (2009). Encuestas de población activa. Madrid: INE.

     

  • LEY ORGÁNICA 1/1990, de 3 de octubre de 1990, de Ordenación General del Sistema Educativo. BOE nº 238, de 4/10/1990, pp. 28927-28942.

     

  • ORDEN de 4 de agosto de 2008, por la que se aprueba la convocatoria de subvenciones públicas para la formación de oferta dirigida prioritariamente a trabajadores ocupados dentro del ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, BOJA nº 166, de 21/08/2008, pp. 6-20.

     

  • ORDEN de 23 de octubre de 2009, por la que se desarrolla el Decreto 335/2009, de 22 de septiembre, por el que se regula la ordenación de la Formación Profesional para el Empleo en Andalucía, y se establecen las bases reguladoras para la concesión del subvenciones y ayudas y otros procedimientos, BOJA nº 214, de 3/11/2009, pp. 6-38.

     

  • REAL DECRETO 395/2007, de 23 de marzo, por el que se regula el subsistema de formación profesional para el empleo. BOE nº 87, de 11/04/2007, pp. 15582-15598.

     

  • SOLER, M. (2010). Nuevos retos de la Formación Profesional, en II Congreso de Formación Profesional. Granada: FETE-UGT.
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