Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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Abril 09

Hacia nuevas formas metodológicas en e-learning

Por Salinas Ibáñez , Universidad de las Islas Baleares

Las nuevas modalidades educativas vienen determinadas por la cantidad y la calidad de diálogo y las interconexiones entre profesores y estudiantes así como por la flexibilidad del diseño de los cursos en cuanto a objetivos, estrategias de aprendizaje y métodos de evaluación.

Introducción

La evolución de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en esta era digital está suponiendo aportaciones continuas al campo de la formación e incide en los ambientes tradicionales -formales y no formales- de enseñanza-aprendizaje tanto presenciales como a distancia. La integración de las posibilidades de la comunicación mediada por ordenador (sobre todo las aportaciones que conocemos como Web 2.0) difumina las distancias y la separación física entre profesores y alumnos, haciendo posible un abanico de experiencias de aprendizaje que van desde aulas convencionales unidas a través de la Red a grupos de trabajo colaborativo en contextos totalmente a distancia, desde clases de la educación formal a comunidades de práctica o al aprendizaje incidental (dato serendipiti).

Por tanto, las nuevas modalidades educativas vienen ahora determinadas por la cantidad y la calidad de diálogo y las interconexiones entre profesores y estudiantes así como por la flexibilidad del diseño de los cursos en cuanto a objetivos, estrategias de aprendizaje y métodos de evaluación.

Al mismo tiempo, las nuevas herramientas facilitan un creciente componente informal que cada vez es más difícil de diferenciar y que se integra e interconexiona con los sistemas formales. Esto supone la aparición -mejor, la construcción- de nuevos espacios de comunicación que posibilitan una gran variedad de situaciones comunicativas: entornos institucionales (campus virtuales, entornos virtuales), informales (redes sociales), personales, etc. Entornos que profesores y estudiantes deben acomodar, apropiarse, dominar para que se produzca el aprendizaje, la construcción personal del conocimiento, la realidad del conocimiento compartido desde los valores, creencias y experiencias personales y, desde estas premisas, el aprendizaje sea contextualizado, situado.

En este contexto, más que hablar de e-learning conviene diferenciar entre aproximaciones a las distintas experiencias de aprendizaje que pueden desarrollarse on-line: aprendizaje centrado en el contenido (instructivista); comunidades de práctica, experiencias entre pares y otras formas de aprendizaje social; aprendizaje basado en recursos (e-portfolios); aprendizaje centrado en el profesor; aprendizaje centrado en el alumno (basado en problemas, en proyectos, etc.) y un largo etcétera.

Entornos virtuales

Entre los entornos virtuales (institucionales) y los personales de aprendizaje

No parece necesario destacar las posibilidades para los procesos didácticos aportadas por los entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje en la formación -fundamentalmente generados mediante plataformas o LMS-. Extendidos preferentemente en la educación formal, están promoviendo el desarrollo de diversidad de experiencias de e-learning.

Es oportuno destacar que las aplicaciones para la gestión de los entornos virtuales de aprendizaje, sean comerciales o de software libre, se centran primeramente en la administración del curso antes que en la interacción profesor-alumno/alumno-alumno, de forma que la enseñanza y el aprendizaje no mejoran como resultado de mejores entornos y con el uso de una tecnología cada vez más sofisticada.

Puede constatarse que pocas de estas aplicaciones integradas se han diseñado desde una visión sistémica fundada en las teorías del aprendizaje. Los entornos virtuales más usuales responden bien cuando el aprendizaje se define en términos de transmisión de conocimiento, ya que el elemento central es el diseño del contenido más que el diseño del proceso de aprendizaje. Esto se corresponde muy bien con la práctica habitual en los EVEA de poner contenido en web, que permite utilizar estrategias didácticas muy planificadas y predefinidas. Pero si se define el aprendizaje como "construcción de conocimiento" en lugar de "transmisión", entonces se convierte en una actividad que principalmente proporciona significados y en la que el estudiante busca construir una representación mental coherente a partir del material presentado. El conocimiento, al ser construido personalmente por el estudiante, no puede ser distribuido de forma exacta desde una mente a otra, sino que se trata de una construcción dinámica, en constante cambio.

En estos momentos de evolución de un software social que está permitiendo nuevas formas de interacción y comunicación más horizontal, deberíamos atender a otros entornos que van tomando cada vez mayor importancia: redes sociales y comunidades virtuales, que parece ser el fenómeno de moda en la Red e indudablemente aportan grandes posibilidades a la formación, o entornos personales de aprendizaje, que se presentan como un sistema bisagra que puede integrar el entorno virtual institucional donde estamos distribuyendo cursos con este entorno más informal que ofrecen redes sociales y comunidades virtuales de aprendizaje.

Desde la perspectiva del e-learning, un entorno personal de aprendizaje (no sé si podríamos hablar de EPA) lo constituyen distintos sistemas que ayudan al alumno a tomar el control y gestionar su propio aprendizaje. Esto incluye apoyo a los alumnos para:

  • decidir sus propios objetivos de aprendizaje;
  • gestionar su propio aprendizaje: gestionar tanto el contenido como el proceso;
  • comunicar con otros en el proceso de aprendizaje;
  • y todo aquello que contribuye al logro de los objetivos.

Pero si el entorno personal de aprendizaje -y su concepto originario Personal Learning Environment, PLE- es término nuevo que viene a engrosar el glosario de los neologismos de la nueva pedagogía, el concepto representa una etapa más de un enfoque alternativo al e-learning basado en modelos clásicos.

1. La dimensión tecnológica de los entornos de aprendizaje

Desde la perspectiva tecnológica, puede incluir uno o más subsistemas: puede ser tanto un conjunto de aplicaciones utilizadas de una forma u otra en el aprendizaje, como uno o más servicios basados en web y pueden estar parcial o totalmente integrados (en una aplicación).

En el ámbito de las tecnologías disponibles, esto puede tener sus orígenes en sistemas como Colloquia, los primeros p-to-p y en fenómenos más recientes que pueden asociarse a las aplicaciones de la llamada Web 2.0, o al desarrollo de Elgg o PebblePAD (por ejemplo: espacios o e-portfolios de integración de servicios y de aplicaciones). En definitiva, un enfoque alternativo desarrollado en paralelo a la evolución de los sistemas de gestión de aprendizaje que está más centrado en el alumno que en la institución.

Las aplicaciones y las herramientas web integradas, conocidas como plataformas (Learning Managent Systems, LMS) para la creación de entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje (EVEA), presentan, como se ha señalado, ciertas dificultades para esta gestión y control personalizado del entorno, dado que están desarrolladas sobre modelos basados predominantemente en la entrega de contenidos cuyo enfoque es un solo alumno que accede a contenidos y realiza cuestionarios de tipo test.

Ya sea mediante un sistema integrado o mediante una panoplia de aplicaciones diversas -no integradas o, mejor, integradas personalmente-, un entorno personal de aprendizaje se apoya en un conjunto de servicios y aplicaciones pertenecientes tanto al ámbito del aprendizaje institucional como del informal, y que son utilizados para buscar y publicar, intercambiar o compartir información: e-portfolios , redes sociales, software social, blogs , wikis , LMS (habitualmente en el ámbito institucional), sistemas de marcadores sociales, sindicación, aplicaciones diversas de comunicación y otras muchas (algunas de ellas en fase de aparición).

2. La dimensión pedagógica de los entornos personales de aprendizaje

Desde la perspectiva pedagógica, se trata de invertir la tendencia de alumnos adaptándose al sistema para ir hacia un sistema cada vez más adecuado al alumno. Esto responde a conceptos con cierta tradición que hacen referencia al aprendizaje abierto, flexible, etc. Independientemente de si la enseñanza es presencial o a distancia, los planteamientos relacionados con la educación flexible atribuyen al alumno la posibilidad de participar activamente en la toma de decisiones sobre el aprendizaje (Salinas, 1997; Tait, 1999) y supone una nueva concepción tanto en la organización administrativa como de los materiales y sistemas de comunicación y mediación y, sobre todo, de las metodologías.

Utilizando un símil culinario, se trata de la evolución desde menús fijos e idénticos para todos a una selección de bufé (opciones entre una gama de platos cuidadosamente preparados), para llegar a la planificación de menús de auto-catering (decisión sobre los materiales crudos y los ingredientes necesarios, y experimentación con formas de preparar los platos).

Esto supone enfoques de aprendizaje abierto con respecto al diseño y la gestión de las experiencias de aprendizaje, y para ello deben considerarse algunos de los determinantes educativos: objetivos de aprendizaje; secuencia de enseñanza y lugar; estrategia para enseñar del profesor individual o de la organización. Se refiere a un modelo educativo o filosofía centrada en el alumno a diferencia de la centrada en el profesor, en la organización o en el material. Desde esta perspectiva del aprendizaje abierto, los entornos de aprendizaje, deben permitir, de acuerdo con Race (1994):

  • acomodarse directamente a las formas naturales de aprendizaje;
  • abrir varias opciones y grados de control al usuario;
  • basarse en materiales de aprendizaje centrados en el alumno;
  • ayudar a que los usuarios se atribuyan el mérito de su aprendizaje y desarrollar un sentimiento positivo sobre su consecución;
  • ayudar a conservar destrezas humanas para cosas que necesitan realmente presencia y feedback humanos.

Entre las aportaciones de las TIC a la formación está el aumento de la autonomía del alumno, añadiendo a la superación de las barreras de la distancia y el tiempo para acceder al aprendizaje, mayor interacción y la oportunidad de compartir el control de las actividades de aprendizaje mediante la intercomunicación en un marco de apoyo y colaboración.

Quizá el aspecto a resaltar ahora sea la integración de aprendizaje formal, no formal e informal en una única experiencia; integración facilitada por el uso de redes sociales que pueden superar los límites institucionales y, sobre todo, por el uso de los nuevos protocolos de red (p-to-p, servicios web, sindicación) para conectar un rango de recursos y sistemas en un espacio gestionado personalmente.

Metodologías

Hacia nuevas metodologías para el e-learning

Las experiencias de e-learning se apoyan en herramientas que facilitan la distribución de la información (datos) y permiten la comunicación entre los actores. Las distintas herramientas difieren en el potencial de transmitir información en cuanto a la velocidad, naturaleza social, riqueza de información, flexibilidad. Por otra parte, la tarea puede presentar diferentes estructuras interactivas (individualista, cooperativa, colaborativa), en las que difieren los objetivos, funciones y voluntad de la comunicación. Si estamos pensando en explotar las posibilidades de la comunicación mediada por ordenador -sea mediante aplicaciones de la Web 1.0, de la Web 2.0 o de la futura Web 3.0- para desplegar estrategias interactivas, colaborativas, etc., la creación y mantenimiento de una comunidad de aprendizaje o cualquiera de las estrategias de trabajo colaborativo implican considerar la integración de la tecnología, de la necesidad de comunicación de los miembros y del contexto social.

Desde una visión pedagógica, pueden encontrarse elementos característicos a las diversas situaciones pero han de considerarse como un marco general que difiere, en cada una de las situaciones comunicativas particulares, en función de la herramienta utilizada, del tamaño del grupo, de la tarea, del contexto social, etc. (Pérez i Garcias, 2004).

Partiremos de la idea de que no se inventan nuevas metodologías, sino que la utilización de las TIC en educación supone nuevas perspectivas respecto a una enseñanza mejor y apoyada en entornos on-line, cuyas estrategias son habituales en la enseñanza pero ahora son simplemente adaptadas y redescubiertas en su formato on-line.

Así, las decisiones ligadas al diseño de las acciones formativas en entornos virtuales vienen delimitadas por aspectos relacionados con el tipo de institución (si es presencial o a distancia, el tipo de certificación que ofrecen, de la relación de la institución con el profesorado, de los espacios físicos disponibles, etc.); con el diseño de la enseñanza en sí (metodología de enseñanza, estrategias didácticas, rol del profesor, rol del alumno, materiales y recursos para el aprendizaje, forma de evaluación); con aspectos relacionados con el alumno, usuario del sistema, y con el aprendizaje (motivación, necesidades de formación específicas, recursos y equipamiento disponible?). Estas decisiones parten del conocimiento de los avances tecnológicos en cuanto a las posibilidades de la tecnología para la distribución de los contenidos, el acceso a la información, la interacción entre profesores y alumnos, la gestión del curso, la capacidad de control de los usuarios durante el desarrollo del curso, etc.

En Salinas, Pérez y De Benito (2008) se señala que el centro del sistema didáctico lo constituyen el contexto, la situación y el escenario de aprendizaje, y allí es donde se desarrollan metodologías de enseñanza y las relaciones de comunicación. Cada situación didáctica, sobre todo si es entendida desde un enfoque constructivista del aprendizaje, ofrece una combinación única e irrepetible de los elementos curriculares y cada situación requiere una estrategia también única que resultará del conjunto de decisiones que desarrolla el docente en las fases de planificación y aplicación de la metodología.

Situadas en el contínuum que va desde las metodologías prefabricadas -construidas, formuladas formalmente, prescriptivas hasta las metodologías artesanales -que el profesor va construyendo y ajustando-, se puede pensar en un espectro de estrategias que abarcan desde metodologías en el entorno virtual con pasos bien descritos -que ha de ser gestionada por un tutor o e-moderador- hasta metodologías que son propiedad del profesor y que se construyen a partir del análisis y la toma de decisiones de la situación concreta, de los distintos elementos del proceso didáctico -características individuales de los estudiantes, contenido, entorno, contexto-. Se trata de una dimensión muy relacionada con la interacción alumno-contenido (representación del conocimiento).

Otra dimensión que ha de ser considerada en este tipo de metodologías está relacionada con el aspecto social del alumno: desde estrategias configuradas para el alumno aislado hasta las que se sustentan en la actividad de la comunidad.

En definitiva, con las estrategias centradas en el alumno se trata de motivarlos a aprender de una forma nueva y poco familiar y, en el caso del aprendizaje en Red, utilizando un abanico de herramientas y técnicas muy diversas y, a veces, poco conocidas (Salinas, 2004; Prendes, 2007).

Para poder incorporar metodologías centradas en el alumno, metodologías más artesanales desde la perspectiva del docente, dichos entornos tendrán que responder a planteamientos abiertos y flexibles. Se espera que en los EVEA abiertos puedan generarse propuestas curriculares y didácticas flexibles adaptables a las características del usuario, ampliando su conocimiento y estimulando la investigación y la autonomía del alumno.

Es imprescindible, por tanto, atender al modelo de enseñanza-aprendizaje que subyace, y esto requiere una nueva mirada sobre los modelos pedagógicos, un fuerte apoyo de tecnologías y cambios importantes en la organización tanto administrativa como de los materiales, y sistemas de comunicación y mediación.

Y, como se ha señalado, se pueden encontrar desde modelos que describen la enseñanza como un proceso técnico y que contemplan al profesor como un simple ejecutor al que hay que equipar de competencias y habilidades para aumentar su eficacia por medio de los recursos (desplegando lo que se ha denominado metodologías genéricas) , hasta modelos más abiertos que ven la enseñanza como un espacio de saber y conocimiento, y espacio sociopolítico, en el que el conocimiento se selecciona, legitima y distribuye a los sujetos diferencialmente, y consideran al profesor como un profesional dotado de capacidad de decisión y juicio, y capaz de reconstruir críticamente su propia práctica e incluir los medios de un modo creativo (metodologías específicas).

No tiene sentido hablar de metodologías centradas en el alumno sin considerar su protagonismo en el propio proceso de aprendizaje "núcleo central de la educación flexible ya señalado en el primer apartado al hablar del control" y en el conjunto de decisiones en las que se ve implicado (Salinas, 2004). Las estrategias didácticas centradas en el alumno se inclinan más hacia este último y representan alternativas a partir de las cuales el profesor puede elegir una nueva metodología de enseñanza basada en el trabajo activo, en la autonomía y en la flexibilidad, donde el alumno sea el protagonista de su formación.

Bibliografía

  • PÉREZ I GARCIAS, A. (2004). Comunicación mediada por ordenador, estrategias didácticas y tutoría. En SALINAS, J., CABERO, J., AGUADED, J. I. (coord.): Tecnologías para la educación. Diseño, producción y evaluación de medios para la formación docente . Alianza Editorial. Madrid. pp: 295-310
  • PRENDES, M.P. (2007). Internet aplicado a la educación: estrategias didácticas y metodologías. CABERO, J. (coord.). Nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Madrid. McGraw-Hil. 205-222.
  • RACE, P. (1994). The Open Learning Handbook. Kogan Page, London
  • SALINAS, J. (1997). Enseñanza flexible, aprendizaje abierto. Las redes como herramientas para la formación. Edutec-97. Creación de Materiales para la Innovación Educativa con Nuevas Tecnologías. Málaga Disponible en [Fecha de consulta: 18-10-2007]: < http://www.ieev.uma.es/edutec97/edu97_c1/2-1-00.htm > (También en (1999) Edutec. Revista electrónica de tecnología educativa < http://www.uib.es/depart/gte/revelec10.html >).
  • SALINAS, J. (2004): Cambios metodológicos con las TIC. Estrategias didácticas y entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje. Bordón 56 (3-4). 469-481
  • TAIT, A. (1999). The convergence of distance and conventional education. Some implications for policy. En TAIT, A. Y MILLS, R. (eds.): The Convergence of Distance and Conventional Education. Pattenrs of flexibility for the individual learner. Routledge, New York. 141-149.
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