Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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Julio 08

Diseño de un programa de orientación

Por Arnau , Licenciada en Pedagogía y diplomada en Educación social por la UAB.

Esta experiencia forma parte de un trabajo realizado en un centro de Mollet del Vallès dedicado al desarrollo de acciones de formación ocupacional durante 2007-2008.

El diseño de un programa de orientación para la adaptación al cambio profesional integrado en un curso de formación ocupacional de administrativo contable.

La propuesta de intervención orientadora que presentamos se realizó a partir del diseño, aplicación y evaluación de un programa de orientación para la adaptación al cambio profesional integrado en los contenidos formativos de un curso de formación ocupacional de administrativo contable. En este artículo se explican los criterios que se tuvieron en cuenta en el momento de diseñar esta la acción orientadora y se exponen los aspectos más relevantes en relación con su proceso de aplicación y evaluación.

Introducción

El cambio, en la sociedad de la información y la comunicación, es estructural y afecta a todos los ámbitos. Si nos adentramos en el sistema productivo, vemos que prácticamente todos los sectores profesionales han recibido la influencia de las TIC y esto ha repercutido en los procesos de organización, elaboración, distribución y control de la producción, por lo que actualmente resulta casi imposible subsistir sin ellas (Schmiede, 1996). Como consecuencia, han aparecido nuevas ocupaciones relacionadas con las TIC, otras se han transformado y es posible que muchas desparezcan o se extingan en un futuro. Estas nuevas ocupaciones, que tienen como componente principal la gestión y el procesamiento de la información, exigen una mano de obra cada vez más cualificada y que responda adaptativamente a los cambios que se van sucediendo dentro del inestable entorno laboral. La no adaptación a estos cambios supone un retroceso, y en muchos casos, puede significar perder el lugar de trabajo.

Este contexto laboral cambiante hace aflorar una necesidad de recualificación constante por parte del trabajador si quiere progresar profesionalmente desde el ejercicio de la ocupación al ritmo que marcan las exigencias de cambio. Sin embargo, parece que las acciones de formación actual y, especialmente la formación ocupacional, se encuentran con serias dificultades para cubrir los encargos laborales del mercado de trabajo aún inciertos y difíciles de vaticinar y sobrevivir a los cambios futuros. En este sentido, y atendiendo a la exigencia de adaptación al cambio del mercado de trabajo, es necesario que los currícula de la formación ocupacional no capaciten únicamente para ejercer una ocupación determinada, sino que incorporen estrategias transversales fundamentadas en el modelo de cambio de actitudes, que preparen al alumno para dar una respuesta adaptativa y eficaz a las nuevas situaciones laborales en las cuales los cambios se irán sucediendo constantemente. La formación, desde esta óptica, se hace más perdurable ya que no sólo forma en el ámbito teórico-práctico para la ocupación sino que permite al alumno acceder a un proceso de formación constante para estar al día de los cambios que se dan en la ocupación debidos a las TIC y prepararse en consecuencia de manera permanente y para siempre.

Esta consideración nos lleva a replantear el tipo de formación que se ofrece en los distintos centros de formación ocupacional y los procesos de intervención que se llevan a cabo para poder introducir cambios que ayuden a mejorar la eficacia de las acciones de formación, para que ésta sea adaptativa y permita al alumno no sólo acceder a un empleo sino mantenerlo y desarrollarse profesionalmente aprovechándose de las ventajas de los cambios producidos por las TIC. Para ello se considera fundamental poder trabajar de manera integrada a los currícula de estos cursos. En este sentido, se ha elaborado un programa de orientación integrado en los contenidos curriculares de un curso de formación ocupacional de administrativo contable con el objetivo de mejorar el proceso formativo y el producto final de este curso desde la exigencia de la adaptación al cambio.

Intervención

La intervención por programas

Como se desprende de la introducción, la adaptación al cambio exige trabajar de manera permanente y continuada. La orientación por programas se sitúa como un modelo de intervención dentro del movimiento de Educación para la Carrera. Esta consideración supone asumir la orientación como parte esencial del proceso de enseñanza e integrarla en el proceso formativo, para intentar resolver los problemas educativos desde dentro de la formación y antes de que éstos lleguen.

Desde este enfoque podemos actuar de manera preactiva anticipándonos a la demanda, a diferencia del enfoque de servicios que tiene un carácter más remedial, y los orientadores se limitan a paliar algunos de los problemas que son consecuencia de deficiencias o disfunciones, pero sin el ánimo de transformar ni mejorar la realidad (Montané y Martínez,1994). En este sentido, la elaboración y aplicación de un programa permitirá mejorar el nivel de adaptación al cambio de los alumnos dentro del aula y de manera integrada en los contenidos formativos del curso de formación ocupacional.

1. Elementos

Según Montané y Martínez (1994), un programa es una actividad sistemática dirigida a una población para conseguir unos objetivos educativos previstos de antemano. Como toda acción de intervención planificada, supone tener en cuenta una serie de elementos para poder elaborarlo correctamente y dar respuesta a la finalidad para la cual ha sido creado.  En este apartado se enumeran los distintos elementos que debe tener un programa de orientación así como las fases de su diseño, aplicación y evaluación:

  • 1) Evaluación de necesidades educativas desde el objetivo prioritario de adaptación del cambio profesional.
  • 2) Diseño del programa: objetivos específicos, contenidos del programa, actividades o estrategias de intervención y pautas para la evaluación.
  • 3) Pasos para la aplicación del programa de adaptación al cambio profesional.
  • 4) Evaluación y rediseño del programa.

Aunque la adopción del modelo de intervención por programas requiere seguir estas fases, en el presente artículo sólo nos centraremos en explicar los criterios que hemos utilizado para diseñar un programa de adaptación al cambio profesional integrado en los currícula de formación del curso de formación ocupacional de administrativo contable, el cual debe ser aplicado a los alumnos por los formadores o paraprofesionales y asesorado por el profesional de la orientación.

2. Evaluación de necesidades educativas

La detección de las necesidades sociales, laborales, o de cualquier otra índole es el punto de partida para diseñar y realizar cualquier acción de intervención educativa. El establecimiento de las necesidades sociolaborales y educativas va a permitir detectar los objetivos de la intervención. Así, antes de empezar a diseñar el programa de adaptación al cambio profesional se han tenido en cuenta las exigencias de cambio del mercado de trabajo debido a las TIC. De ahí estriba la necesidad de que el trabajador acceda a un proceso de formación permanente que le permita dar una respuesta adaptativa a los cambios que se irán sucediendo en su lugar de trabajo en el decurso de su vida profesional.

3. Diseño

a) Objetivos

Los objetivos marcan el rumbo del proceso de intervención que seguiremos con la aplicación del programa. El programa presenta un objetivo general que se delimita a continuación:

  • Preparar a los usuarios del curso de formación ocupacional para que sepan adaptarse a los cambios profesionales debido a las TIC en beneficio de su desarrollo profesional.

De este objetivo general se desprenden los objetivos específicos del programa que contemplan los tres elementos necesarios para el cambio actitudinal:

  • Reflexionar mejor los cambios profesionales de la ocupación para la cual se preparan.
  • Mejorar en actividades de adaptación al cambio.
  • Mejorar la satisfacción cuando avanzan profesionalmente al ritmo de las exigencias de los cambios.

Así, con esta acción orientadora propuesta se pretende incidir en la manera de pensar, en los hábitos y en el conjunto de sentimientos que acompañan las ideas y los hábitos para transformar los comportamientos resistentes al cambio en comportamientos de adaptación a las nuevas situaciones laborales dentro de un contexto de continuo y progresivo cambio profesional.

b) Contenidos

Los contenidos son los elementos de formación que el orientado utiliza para elaborar el programa y conseguir los objetivos propuestos. Los contenidos de un programa de adaptación al cambio tienen que ayudar en el proceso de enseñanza para que los alumnos se preparen no sólo para la ocupación sino también para los cambios que previsiblemente se van a dar en la ocupación, de tal forma que cuando éstos lleguen puedan resolver situaciones laborales nuevas para las cuales ni los formadores, ni los empresarios ni los propios currícula han podido prever (Montané y Martínez, 1994). Estos contenidos fundamentan pedagógicamente el programa con el cual intervendremos.

Algunos de los contenidos que debe contemplar el programa para facilitar esta adaptabilidad futura es la incorporación de los principios de la transferencia y en cómo pueden integrarse en los currícula para que los contenidos aprendidos durante la formación sobrevivan a los posibles cambios futuros y perduren porque el trabajador los aplica para afrontar nuevas situaciones laborales dentro de un contexto de continuo y progresivo cambio profesional. La transferencia ayuda al alumno no sólo a mantener los contenidos de aprendizaje del curso sino que además permite aumentarlos en amplitud y en niveles, facilitando el proceso de adaptación del alumno en el puesto de trabajo al ritmo que marcan los nuevos requerimientos futuros y las exigencias de cambio. Hablaremos del tipo de transferencia, concepto y modelos desde la necesidad de adaptación al cambio.

Otro contenido a tener en cuenta para la confección del programa de adaptación al cambio profesional es la integración del modelo del cambio de actitudes como eje pedagógico fundamentador. Los aspectos que favorecen el cambio de actitudes y mejoran la adaptación al cambio de los alumnos contempla la mejora de la información relacionada con la adaptación al cambio, la mejora de la adquisición de hábitos teniendo en cuenta los comportamientos y la integración de emociones favorables al cambio (Wicker, 1969; Ajzen y Fishbein, 1980 y 2000; OECD, 1994; Montané y Ferrer, 1993; y Montané, 2007) defienden la postura de trabajar estos tres elementos juntos y de manera interrelacionada para lograr el cambio actitudinal. Así los criterios de selección de los contenidos se establecen a partir de la mejora de la información relacionada con la adaptación al cambio, la mejora de la adquisición de hábitos y la adquisición de emociones relacionadas con los factores de la cognición y de las destrezas. A partir de la identificación de los tres ámbitos o tres tipologías de contenido cognitivo, connativo y axiológico, podemos recoger criterios para llevar a cabo la intervención y el proceso de evaluación.

c) Actividades

Las actividades son las estrategias de intervención que el formador utiliza para mejorar el nivel de adaptación al cambio de los alumnos y trabajar las resistencias que dificultan dicho cambio, especialmente en los aspectos donde el nivel de resistencia al cambio es más acusado. Estas actividades se trabajan grupalmente y de manera integrada a los contenidos de formación.

Atendiendo la propuesta de contenidos y los objetivos formulados, el programa presenta estrategias para mejorar la adaptación al cambio que inciden directamente en los tres componentes de la actitud, a veces integrando los tres en una misma actividad y a veces por separado. Estas actividades van a permitir explicar por qué es importante que la persona pueda progresar profesionalmente al ritmo de los cambios, ver los indicadores de riesgo si no se da la adaptación al cambio y buscar soluciones para que pueda integrar los cambios con más facilidad. Así, en algunos casos se trabaja de forma argumentativa o cognoscitiva; en otros, a partir de sentimientos y actitudes favorables a la adaptación al cambio; y otros en forma de destreza o de habilidad. De alguna manera, con la aplicación de estos distintos tipos de actividad intentaremos iniciar el cambio de actitudes.

Algunas recomendaciones a tener presentes durante la aplicación de las actividades.

  • Se aconseja trabajarlas grupalmente, sin embargo es posible que puedan surgir algunas dificultades de aplicación en el aula que obliguen al formador a flexibilizar los planteamientos pedagógicos del programa de orientación y acomodar estas estrategias de intervención a la manera de entender de los alumnos, si cabe haciendo intervenciones personalizadas.
  • Es aconsejable crear un clima de confianza positivo en el cual los alumnos puedan sentirse bien mientras realizan estas actividades; el formador tiene que procurar que la realización de éstas sea agradable y motivadora.
  • En algunos casos, dependiendo del nivel formativo y de la experiencia laboral previa del grupo, será necesario simplificar o ampliar algunas de las actividades propuestas.

A continuación presentamos algunos ejemplos de las actividades que se incluyen en el menú de actividades del programa:

  • 1. Organizar un debate en relación con los cambios que se han producido en la ocupación escogida debido a la incorporación de las nuevas tecnologías. Comparar, en pequeños grupos, los cambios con la evolución de la ocupación en los últimos cinco años.
  • 2. Elaborar un listado de las principales exigencias de cambio que tiene que afrontar para estar al día de la ocupación en la cual se está formando.
  • 3. Realizar alguna actividad divertida, relacionada con el curso, y que incorpore la gestión/transmisión de la información desde casa.

d) Pautas para la evaluación

Para la evaluación de la adaptación al cambio se ha elaborado un cuestionario compuesto por un total de 19 ítems. La virtualidad de este cuestionario es que permite detectar un perfil de adaptación al cambio y ejercer una función preventiva que ayude a mejorar los aspectos más deficitarios.

Para el redactado de los ítems se ha intentado utilizar un lenguaje unívoco y sencillo para facilitar su comprensión. Se han utilizado tres categorías de ítems en función de los tres componentes de la actitud: ideas, comportamientos y emociones. Las respuestas se miden a través de la aplicación de una escala tipo likert del 1 al 4, siendo 1 nada, casi nunca y 4 mucho, siempre, etc.

Para facilitar la correspondencia del cuestionario con las actividades de menú, cada uno de los ítems del cuestionario se vincula directamente con una actividad. Así, una vez detectadas las respuestas más deficitarias, el formador, siguiendo las indicaciones del orientador, identifica las actividades del menú que pueden contribuir a mejorar los resultados obtenidos en el cuestionario inicial. El formador, a través de la aplicación del cuestionario de evaluación, planifica la intervención para posteriormente comparar los resultados obtenidos, de forma individual e intragrupo, en un primer momento; y los recogidos al final de la formación, mediante la utilización de un diseño pretest-postest.

4. Pasos para la implementación del programa

Aplicación del programa por parte del formador, requiere seguir los pasos que se establecen a continuación:

  • 1. Antes de empezar el curso, pasar el cuestionario para determinar el nivel de conocimientos, destrezas y actitudes en relación con la adaptación al cambio profesional.
  • 2. Escoger las actividades del menú de actividades de cada ítem que han puntuado bajo e identificar el perfil grupal.
  • 3. Adaptar las actividades a la tipología específica del curso y a las capacidades de los alumnos; intentar que sean relevantes para la adaptación al cambio profesional.
  • 4. Aplicar las actividades.
  • 5. Al finalizar el curso, aplicar de nuevo el cuestionario para detectar el progreso en los alumnos en relación con la situación inicial.

a) Variables

Existe una serie de variables que probablemente pueden influir en la aplicación del programa puesto que no todos los destinatarios reaccionan igual ante los principios de enseñanza propuestos por el formador. A continuación destacamos algunas:

  • Experiencia formativa previa: una sólida formación de base puede ayudar a realizar otros aprendizajes más complejos de manera más ágil.
  • Capacidad para la adaptación al cambio: hay personas que tienen más facilidad y sensibilidad para entender y evolucionar en la adaptación al cambio que otras.
  • Tipología de curso: se aprecia que no todos los cursos o las ocupaciones tienen la misma presencia de TIC. Consecuentemente este hecho hace variar las exigencias de adaptación al cambio.
  • Tipología de las TIC utilizadas en la ocupación: hay algunas TIC de manejo más sencillo que puede, facilitar una rápida adaptación al cambio; sin embargo, otras pueden ser más complejas y lentificar el proceso de integración.
  • Rol del profesor: en tanto que es el profesional que aplica el programa y su influencia, puede ser crucial ya que puede favorecer la aplicación del programa o limitarla.

5. Aspectos a tener en cuenta para la evaluación del programa

Los instrumentos de evaluación están diseñados para poder constatar los beneficios del cambio de actitudes en relación con la adaptación al cambio a corto y largo plazo, y mejorar la aplicación y el diseño del programa. Para el diseño de la evaluación se han tenido en cuenta distintas modalidades de evaluación y se ha propuesto el uso de algunos instrumentos para la recogida de información. A continuación destacamos algunas:

  • Evaluación del diseño: ¿Cómo se realiza el programa? ¿En necesario hacer un rediseño del mismo?
  • Evaluación de la enseñanza del programa: comprensión de contenidos teóricos, posibilidad de adaptación, simulación de la aplicación, etc. Instrumento: entrevistas informales con el formador por parte del asesor durante el proceso de aplicación del programa en el aula.
  • Evaluación de la aplicación del programa: evaluación con finalidad formativa. ¿Qué sería susceptible de mejorar? Instrumento: entrevistas semiestructuradas aplicadas al formador y al coordinador del centro o gestor de la formación después de la aplicación del programa.
  • Evaluación de resultados: no es una evaluación final con carácter sumativo sino que más bien se trata de ver cómo ha mejorado el alumno en relación con la situación inicial de resistencia al cambio. Instrumento: cuestionario de entrada y de salida para la mejora de los indicadores de la adaptación al cambio (pretest y postest) y entrevistas estructuradas a los alumnos.
  • Evaluación diferida o de seguimiento: evaluación final con finalidad de impacto para constatar a largo plazo la permanencia de la adaptación al cambio. Instrumento: encuesta a los alumnos.

Debemos tener en cuenta que además del pretest y del postest existe una evaluación del contexto y de los procesos debido a la aplicación de otros instrumentos en diferentes momentos del proceso de intervención y con finalidades también distintas. Para la obtención de buenos resultados, la evaluación de todos los procesos y resultados es extremadamente útil y de gran importancia. De este modo, la estrategia de evaluación se propone que sea participativa y triangulada entre el asesor, el formador y los alumnos usuarios.

Bibliografía

  • Ajzen, I. y Fishbein, M. (eds.) (1980): Understanding attitudes and predicting social behaviour. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hill.
  • Ajzen, I. y Fishbein, M. (2000): «Attitudes and the attitude-behavior relation: reasoned and automatic processes». W. Stroebe, M. Hewstone (eds.) European Review of Social Psychology (vol. 11, 1-33) Chichester: Wiley.
  • Montané, J.; Ferrer, F. (1993): Cuaderno de formación de formadores del conductor. Programa de educación del conductor. P.E.C. Barcelona: PPU.
  • Montané, J. y Martínez, M. (1994): La orientación escolar en la educación secundaria. Barcelona: PPU.
  • Montané, J.; Jariot, M. y Rodríguez, M. (2007): Actitudes, cambio de actitudes y conducción segura. Un enfoque crítico aplicado a la reducción de accidentes. Barcelona: Laertes.
  • OECD Road Transport Research (1994): Improving road safety by attitude modification. OECD: París.
  • Schmiede, R. (ed.) (1996): Virtuelle Arbeitswelten-Arbeit, Produktion und Subjekt in der Informationsgesellschaft. Berlin.
  • Wicker, A.W. (1969): «Attitudes versus actions: The relationship of verbal and overt behavioural responses to attitude objects» . Journal of Social Issues. 25, 41-78.
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