Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

10

marzo 08

Puentes entre el aprendizaje no formal e informal

Por Yagüe Criado , Técnico investigador en IFES

El informe final de este estudio presenta la situación actual y las tendencias sobre el reconocimiento de aprendizaje no formal e informal en España, con referencia a los siguientes temas: el Marco Europeo de Cualificaciones (EQF), el desarrollo del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional, los cambios en los sistemas de formación profesional, el diálogo social como factor estratégico para elevar el nivel de cualificación, la cualificación efectiva considerada por las empresas y la demanda de reconocimiento de cualificaciones de la población activa.

Puentes entre el aprendizaje no formal e informal y el empleo. Alternativas.

El informe Puentes entre la educación no formal e informal y el empleo ha sido elaborado por el Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES), en colaboración con la Subdirección General de Estudios sobre el Empleo (MTAS), durante el periodo 2006-2007.

Los objetivos generales de este proyecto ha sido estudiar la situación de los puentes entre el aprendizaje no formal e informal y el empleo, y conocer las alternativas existentes en el contexto del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional (SNCFP).

Los objetivos específicos se han centrado en los siguientes puntos:

  • Identificar la situación del reconocimiento de cualificaciones adquiridas por aprendizaje no formal e informal en Europa y la referencia que supone el Marco Europeo de las Cualificaciones para aumentar la transparencia en la Unión Europea.
  • Conocer la situación de los cambios en los sistemas de formación profesional y del desarrollo de los instrumentos del SNCFP como puentes entre el aprendizaje no formal y el empleo.
  • Reconocer el diálogo social como un puente entre los sistemas de formación y la negociación colectiva, que permitirá del acceso masivo a la acreditación profesional de los trabajadores.
  • Analizar los procedimientos de gestión de competencias y de evaluación del desempeño de las empresas en el reconocimiento del aprendizaje no formal y la experiencia laboral.
  • Presentar los resultados del análisis cualitativo llevado a cabo con informantes clave, sobre la situación y las alternativas del reconocimiento de aprendizaje no formal e informal y los puentes con el empleo.

Marco Europeo

Aprendizaje no formal e informal en el marco europeo de las cualificaciones

En el Consejo Europeo de Lisboa se instó a los Estados miembros a que hicieran del aprendizaje permanente una realidad concreta dentro de la sociedad del conocimiento. Una de las contribuciones más importantes para conseguir este objetivo fue el reconocimiento de tres formas de aprendizaje -formal, no formal e informal-, que conducen a la adquisición de las competencias profesionales:

  • El aprendizaje formal se desarrolla en centros educativos y conduce a la obtención de diplomas y cualificaciones reconocidos.
  • El aprendizaje no formal coincide con la cualificación obtenida en el mercado de trabajo por la experiencia laboral o por otras formaciones que se desarrollan en diferentes entornos.
  • El aprendizaje informal se refiere a conocimientos adquiridos por interés particular mediante los aprendizajes no sistematizados.

En la mayor parte de los países europeos, los aprendizajes no formal e informal son las principales vías que utiliza la población activa para obtener una cualificación profesional. En las dos últimas décadas, la mayor parte de los Estados miembros han elaborado propuestas para atender esta situación, que se considera de una extraordinaria importancia para alcanzar los Objetivos de Lisboa en el año 2010.

Los aprendizajes no formal e informal no generan ningún tipo de acreditaciones profesionales para el trabajador. El saber hacer adquirido por estas vías no se acredita y certifica de forma oficial, lo que produce falta de transparencia del mercado de trabajo, problemas para la movilidad profesional y obstáculos para el aprendizaje a lo largo de la vida de los trabajadores.

Hoy en día, un gran número de países han creado un marco legal e institucional para hacer posible la validación del aprendizaje formal, no formal e informal, dentro de un contexto integrado de cualificaciones.

Los organismos públicos y privados de los ámbitos laboral y educativo consideran las experiencias del Inglaterra y de Francia como dos referencias importantes para el desarrollo de los sistemas nacionales de cualificaciones. El primero destaca por su adaptabilidad al mercado de trabajo y la gran aceptación por parte de la población activa, y el segundo por proponer sistemas de referentes de cualificaciones y adaptar la metodología VAE (Validation des Acquis de l´Expérience) para la evaluación de competencias adquiridas por la experiencia laboral.

En el año 2004, la Unión Europea estableció los principios comunes para la validación de los aprendizajes no formal e informal, que son necesarios para fomentar la aceptación de las diferencias entre los Estados miembros, así como para la transferencia y el reconocimiento de los resultados educativos y formativos en los distintos entornos. Dichos principios son: garantizar los derechos individuales, confidencialidad de la información, credibilidad y legitimidad del proceso.

Asimismo, desde el año 2005 la Unión Europea está desarrollando el Marco Europeo de las Cualificaciones  (European Qualifications Framework. EQF ) concebido como un instrumento de referencia (metamarco), que incrementará la transparencia y favorecerá la confianza mutua entre los sistemas educativos y el empleo. El EQF permitirá, por una parte, relacionar entre sí los marcos y los sistemas de cualificaciones nacionales y sectoriales, facilitando la transferencia y el reconocimiento de las cualificaciones para el ciudadano individual, y, por otra, tendrá una referencia en ocho niveles referidos a los resultados del aprendizaje.

En la actualidad, la implantación del EQF tiene el siguiente calendario: en 2009 deben estar alineados todos los sistemas nacionales, y en 2011 todas las nuevas cualificaciones, expedidas por las autoridades competentes, deben tener una referencia en el Marco Europeo de Cualificaciones.

Cualificaciones

Sistema nacional de cualificaciones, sistemas de formación profesional y sistema de reconocimiento y evaluación

En los últimos años, la formación profesional en España ha sufrido importantes cambios que responden a la necesidad de elevar el nivel de cualificación de la población activa y adaptar la cualificación a las necesidades del sistema productivo en el contexto del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional (SNCFP).

1. Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional

La Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio (LOCFP), por la que se crea el SNCFP, tiene como objetivo principal realizar la ordenación de un sistema integral de formación profesional, cualificaciones y acreditación, que responda con eficacia a las demandas sociales y económicas a través de las diversas modalidades formativas.

Con este propósito, la LOCFP prevé la utilización de los siguientes instrumentos: el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales (CNCP); un sistema de reconocimiento, evaluación, acreditación y registro de las cualificaciones profesionales; un sistema de información y orientación en materia de formación profesional y empleo; y un sistema de evaluación de la calidad del propio sistema.

El CNCP tiene como función principal facilitar el carácter integrado y la adecuación entre la formación profesional y el mercado laboral. El CNCP es aplicable a todo el territorio nacional y está constituido por las cualificaciones identificadas en el sistema productivo y por la formación asociada a ellas, que se organiza en módulos formativos articulados en un Catálogo Modular de Formación Profesional.

Para el reconocimiento, la evaluación y la acreditación de las cualificaciones profesionales, el artículo 8 de la LOCFP destaca tres aspectos fundamentales que influyen de forma decisiva en el funcionamiento del SNCP y de los sistemas de formación profesional:

  • los títulos de formación profesional (MEC) y los certificados de profesionalidad tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional;
  • la evaluación y la acreditación de las competencias profesionales tendrán como referente el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales;
  • el reconocimiento de las competencias profesionales se realizará a través de una acreditación parcial acumulable, con la finalidad, en su caso, de completar la formación conducente a la obtención del correspondiente título o certificado.

2. Sistemas de formación profesional

Actualmente existen dos sistemas de formación profesional en España: Sistema de Formación Profesional Reglada y el Sistema de Formación Profesional para el Empleo.

  • El sistema de Formación Profesional Reglada lo regula la Ley Orgánica de Educación de 2006 (LOE), cuya principal característica, en relación con las leyes de educación anteriores y con el aprendizaje a lo largo de la vida, es la facilidad que tiene la población activa para acceder al Sistema mediante pruebas, convalidaciones, reconocimiento de experiencia laboral, etc. y, por tanto, la mayor facilidad para la obtención de los títulos profesionales o de las acreditaciones parciales, competencias en los módulos formativos.
  • El nuevo Sistema de Formación Profesional para el Empleo se creó mediante el Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, y supone la integración de los sistemas de Formación Profesional Ocupacional y de Formación Profesional Continua. Mediante la formación de oferta y la formación de demanda se ofrece la posibilidad de acceso a los itinerarios formativos que conducen a la obtención de los certificados de profesionalidad o de la acreditación parcial de competencias en dichos certificados. Los certificados de profesionalidad, según el Real Decreto aprobado en enero de 2008, se configuran como acreditaciones de las competencias profesionales del CNCP adquiridas mediante aprendizaje no formal e informal. Cada certificado de profesionalidad acreditará una cualificación profesional y los módulos formativos de los certificados serán los del Catálogo Modular de Formación Profesional.

3. Sistema de reconocimiento, evaluación y acreditación de competencias adquiridas por aprendizaje no formal

A principios de 2008, el Sistema de Reconocimiento y Evaluación de Competencias está todavía pendiente de creación, si bien en los últimos años han existido dos borradores para el desarrollo de la norma básica anunciada en la LOCFP de 2002.

El proyecto Evaluación, Reconocimiento y Acreditación (Proyecto ERA/2004), fue promovido por el MEC, con participación del MTAS y de las comunidades autónomas, y es una referencia para el desarrollo del Sistema de Reconocimiento y Evaluación principalmente en aspectos relativos a la metodología de evaluación individual, basada en el acompañamiento del candidato, la utilización de un dosier de competencia, la intervención del orientador y el evaluador, y la combinación de diversos métodos para la obtención de la evidencia profesional.

En 2006 se propuso, en el seno del Consejo General del Formación Profesional, un borrador de Proyecto de bases por las que se establecen el reconocimiento, la evaluación, la acreditación y el registro de las cualificaciones profesionales. Este borrador se encuentra próximo a las consideraciones del proyecto ERA y plantea una evaluación personalizada que preserva la autoestima del candidato e integra distintos modos de evaluación: historia profesional, trabajos y proyectos, observación en el puesto, conversación y simulaciones. Posteriormente se propuso un borrador alternativo que estaba más orientado a una evaluación centrada en la simulación en el centro de formación y con poca presencia de evidencias procedentes de la experiencia profesional y de la observación directa en el puesto de trabajo.

Reconocimiento

Reconocimiento de las competencias profesionales en las empresas

El aprendizaje no formal y la experiencia laboral son las principales vías de adquisición de cualificaciones profesionales para una gran parte de la población activa en España. El bajo nivel educativo alcanzado, junto con el alto índice de fracaso escolar y el abandono prematuro de los estudios hacen que el concepto de cualificación, entendido como el conjunto de competencias profesionales con significación en el empleo, que pueden ser adquiridas mediante formación modular u otros tipos de formación, así como a través de la experiencia laboral, tenga pleno sentido en el panorama ocupacional del país.

La competencia profesional, definida como la capacidad de saber hacer del trabajador, es la principal referencia de las empresas en los procesos de gestión de recursos humanos. Las empresas utilizan sus propios sistemas de gestión de competencias y de evaluación del desempeño, que responden más a la lógica del mercado de trabajo que a las propuestas del sistema educativo.

Por competencia profesional se entiende "la capacidad de un trabajador para desempeñar las tareas inherentes a un empleo determinado" (OIT,1991). El concepto de competencia, como una capacidad medible, acumulable y certificable, ha adquirido una gran importancia para el desarrollo de la gestión de los recursos humanos en las empresas. La competencia se define como una característica de la persona, manifiestamente observable en forma de conducta y que da cuenta del éxito de dicha persona en una organización. En la actividad de las empresas se comprueba la importancia, cada vez mayor, de la gestión por competencias y la evaluación del desempeño profesional para las actividades de selección, formación, evaluación y retribución.

Desde el punto de vista de las empresas es interesante comprobar la utilización del concepto de cualificación efectiva como la vinculada al puesto de trabajo, que es donde los asalariados desempeñan su actividad, aplicando para ello las competencias que esas tareas exigen (Lope Peña, 1996) . Asimismo, se debe observar que, en los procesos de evaluación del desempeño, la titulación académica requerida por las empresas tiene poco que ver con las competencias que se precisan en el puesto de trabajo desempeñado.

Se puede deducir que, para conseguir la plena implantación del SNCFP en el mercado de trabajo, es necesario que las Administraciones públicas, las organizaciones sociales, las empresas, los trabajadores y la población activa en general asuman que las competencias profesionales tienen un valor específico en el empleo que, en muchas ocasiones, está encima de los títulos y de los certificados de profesionalidad.

Inversión

Inversión en capital humano, demanda de reconocimiento y sistema de información y orientación

Desde el punto de vista institucional, se puede considerar que el SNCFP es una realidad emergente en España, que debe ser gestionado tanto por las Administraciones públicas, en forma de inversión económica en formación profesional, recursos de información y orientación, dispositivos de evaluación, etc., como por la población activa, que es la destinataria de los procesos de evaluación, acreditación y certificación de las cualificaciones.

Las claves para que el SNCFP tenga una implantación efectiva en el mercado de trabajo serán, por una parte, considerar la inversión en capital humano como un factor estratégico prioritario para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y, por otra, trasladar a la población activa la responsabilidad en la elaboración y en el mantenimiento de un currículum vítae actualizado mediante la adquisición y el reconocimiento de las competencias profesionales.

En relación con la inversión en capital humano se comprueba que, uno de los principales compromisos del Gobierno en el Programa Nacional de Reformas de 2005 (PNR) ha sido aumentar el gasto en educación y formación de la población activa para conseguir los Objetivos de Lisboa en 2010. En este sentido se puede observar que tanto el presupuesto del Ministerio de Educación Ciencia (MEC) como el gasto previsto en el sistema de Formación Profesional para el Empleo del MTAS aumenta cada año y, en consecuencia, consigue llegar a un mayor número de usuarios.

Por otra parte, teniendo en consideración las conclusiones del Grupo de Trabajo para el Reconocimiento y Acreditación de los Aprendizajes No Formales, convocado por la UGT en 2007, no se prevé un acceso masivo a las pruebas de reconocimiento y evaluación de las competencias profesionales, ya que la población activa española tiene una escasa participación en acciones de formación continua y en las acciones de orientación y acreditación.

Para estimular la demanda de reconocimiento y evaluación se deben reforzar tres aspectos prioritarios, que son:

  • incluir las cualificaciones en la negociación colectiva;
  • plantear campañas de información y concienciación a la ciudadanía y a las empresas;
  • y diseñar sistemas individualizados de información y orientación profesional.

Para impulsar estas actividades y lograr estimular la demanda de reconocimiento de competencias es necesario que, por parte de las Administraciones públicas y de otros organismos con responsabilidad en el ámbito laboral y educativo, se produzca la sinergia necesaria para aprovechar al máximo las experiencias y los recursos existentes, evitando así la duplicidad de los servicios y los costes innecesarios.

De esta forma, algunas de las propuestas consideran que el Servicio Público Estatal de Empleo (INEM/SPEE) puede aportar los servicios de información y orientación profesional distribuidos por todas las comunidades autónomas; que los centros integrales de FP podrían servir como centros de evaluación de la competencia; y que los centros nacionales de referencia colaborarían en el diseño de estándares de la evaluación.

En este sentido, es importante considerar que las actuaciones de formación, orientación y reconocimiento de las cualificaciones deben centrar su atención, de forma prioritaria, en los colectivos con mayores dificultades en el empleo, que en el PNR de 2005 están identificados con los jóvenes procedentes del fracaso escolar, los jóvenes que abandonan los estudios de forma prematura, los trabajadores no cualificados, los inmigrantes, los desempleados y los trabajadores temporales.

Empleo

Puentes entre el aprendizaje no formal e informal y el empleo en España

Para conocer la situación y las perspectivas de los puentes entre el aprendizaje y el empleo se ha realizado un estudio cualitativo a través de doce entrevistas a informantes clave, con el fin de identificar la situación actual de los puentes entre el aprendizaje y el empleo, y las alternativas en el contexto del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional.

1. Puentes entre los sistemas de formación profesional y el empleo. Informe cualitativo

La formación profesional es la principal vía para la obtención y la acreditación de cualificaciones profesionales. Según datos de la EPA, la población activa presenta un bajo nivel educativo, lo que supone la falta de acreditaciones profesionales, reconocidas por un organismo oficial, en el mercado de trabajo.

La creación de SNCFP y las reformas de los sistemas de formación profesional facilitan a la población activa su participación en los programas de formación y el acceso a los títulos y a los certificados de profesionalidad. La futura creación y puesta en marcha de un sistema de reconocimiento y acreditación de aprendizajes no formales tendrá como principales ventajas una mayor motivación de la población activa hacia la formación y el aprendizaje permanente y una mayor transparencia del mercado de trabajo.

2. Puentes entre el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales y el empleo

El origen del CNCP se encuentra en el mundo de la empresa y supone un descriptor de los estándares ocupacionales y de la excelencia de los procesos productivos. La incorporación de las cualificaciones profesionales al mercado de trabajo se debe hacer con una perspectiva a largo plazo, ya que la creación del CNCP es reciente y falta una importante labor de difusión.

La principal ventaja de la elaboración del CNCP para los sectores productivos es el estudio y la actualización de las ocupaciones y de las necesidades de formación que incorpora numerosos ámbitos que antes no se habían tratado.

La propuesta de reconocimiento y acreditación de la experiencia laboral supondrá para los trabajadores un beneficio directo que incidirá en la acreditación oficial del saber hacer y en el incremento de la motivación para la formación. El beneficio indirecto de un proceso de acreditación será conocer lo que no se sabe para ajustar los procesos de formación a las necesidades reales. La experiencia de otros países ha demostrado que el reconocimiento y la acreditación del aprendizaje no formal e informal producen mayor interés en las personas acreditadas por seguir formándose y aprendiendo.

3. Diálogo social, cualificaciones profesionales y negociación colectiva

Desde una perspectiva histórica, se puede considerar que la concertación y el diálogo social se han consolidado como los instrumentos capaces de trasladar los dispositivos del SNCFP a la negociación colectiva y a las diferentes clasificaciones profesionales de los sectores productivos.

En las últimas décadas el diálogo social ha sido el instrumento más eficaz para impulsar las reformas en los sistemas de formación y de empleo a través de los dos Acuerdos Nacionales de Formación Profesional: los Acuerdos de Formación Continua y el Acuerdo Nacional de Formación Profesional para el Empleo.

Actualmente el Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva (ANC) y la propia negociación colectiva sectorial son los escenarios donde se deben concretar los acuerdos para el reconocimiento de las cualificaciones profesionales derivados de la LOCFP. En el ANC de 2007 las prioridades han sido la identificación y la anticipación de las necesidades de formación y de las competencias necesarias para el desempeño profesional, la evaluación y acreditación de las competencias profesionales y la necesidad de informar, apoyar y orientar a los empleados y a las empresas en el proceso de desarrollo de sus competencias.

3.1. Negociación colectiva y formación profesional

En la negociación colectiva se tratan dos aspectos que suponen un obstáculo para la introducción de las cualificaciones en los convenios sectoriales: la formación y la retribución salarial. En relación con la formación, existe un acuerdo para que sea certificable y se obtengan unas consecuencias a medio o largo plazo. En este sentido el trabajo de las Comisiones Paritarias Sectoriales en el Sistema de Formación Profesional para el Empleo se orienta a facilitar la adquisición de cualificaciones por medio de la formación en certificados de profesionalidad. Al mismo tiempo, existen reticencias, por parte de las organizaciones empresariales, al comprobar que el reconocimiento se puede traducir en reivindicaciones de salario debido al aumento de categoría profesional. Es necesario un cambio de mentalidad en los interlocutores sociales a la hora de negociar el reconocimiento de las cualificaciones, ya que existen otras retribuciones no salariales y que tienen que ver con el desarrollo de una carrera profesional y con la mejora de la calidad de vida del trabajador.

4. Propuestas para poner en marcha un Sistema de Reconocimiento y Evaluación de la competencia en el ámbito estatal

Según algunos expertos, el retraso en la creación del Sistema de Reconocimiento y Evaluación del Aprendizaje no Formal hace ver una falta de voluntad política, ya que la definición del SNCFP comenzó en los años 90 con el Primer Programa Nacional de Formación y, en la actualidad, el sistema se encuentra en una situación de semiparálisis motivada por que no se ha terminado el CNCP y no hay una norma para el reconocimiento y la evaluación del aprendizaje no formal.

Una justificación sobre este retraso en el desarrollo de la LOCFP puede deberse a la búsqueda de la perfección o el miedo a la equivocación, ya que hay que conjugar distintos intereses ¯Administración educativa, Administración laboral, comunidades autónomas, organizaciones empresariales y organizaciones sindicales¯. Es necesario, por tanto, hacer este sistema abierto y posible dentro de unos márgenes de fiabilidad.

Este retraso ha motivado que algunas comunidades autónomas hayan puesto en marcha sistemas de reconocimiento y evaluación de la competencia. En este escenario se debe tener en cuenta que lo que demandan las organizaciones sociales, las empresas y la ciudadanía en general es que el proceso de evaluación y acreditación sea fiable y homogéneo en todo el Estado, es decir, que un trabajador sea igualmente tratado, independientemente de dónde se realice la evaluación.

Actualmente existe un borrador de norma básica para el desarrollo del Sistema de Reconocimiento y Evaluación de competencias adquiridas por aprendizaje no formal, informal y experiencia aboral, cuyo principal objetivo es el establecimiento de procedimientos comunes a todas las Administraciones implicadas en los procesos de evaluación y reconocimiento de la competencia.

5. Propuestas para la creación y el desarrollo del Sistema de Reconocimiento y Evaluación de la Competencia

Las actuaciones que se consideran necesarias para la puesta en marcha del Sistema de Reconocimiento y Evaluación de la Competencia se localizan: en definir un modelo de evaluación de la competencia profesional; establecer un modelo de organización común para todas las comunidades autónomas; facilitar un modelo de gestión del sistema, con especial referencia a la preparación de los recursos humanos en información, orientación y evaluación; y adaptar los dispositivos y los recursos necesarios, especialmente una oferta de formación profesional vinculada al CNCP, que facilite el acceso masivo de la población a la acreditación profesional.

Conclusiones

La situación actual de los puentes entre el aprendizaje no formal e informal y el empleo se ubica en el escenario determinado por la creación del Marco Europeo de Cualificaciones (EQF), el desarrollo de los instrumentos del SNCFP y la necesidad de potenciar el interés de la población activa para el reconocimiento de sus cualificaciones.

El Marco Europeo de Cualificaciones facilitará en los próximos años la transparencia del mercado de trabajo en todos los sectores productivos de la UE y permitirá la correspondencia de los resultados de aprendizaje entre los diferentes países europeos.

En el ámbito nacional se observa que el desarrollo del SNCFP supone un referente para la integración, reconocimiento y acreditación de las competencias adquiridas por aprendizaje formal, no formal e informal y que su completa implantación en el mercado de trabajo depende, en gran medida, de tres circunstancias:

  • del aumento de participación de la población activa en los programas de formación profesional;
  • de la puesta en marcha de un sistema de evaluación y reconocimiento de competencias profesionales adquiridas por aprendizaje no formal e informal;
  • y de la vinculación de las cualificaciones con la negociación colectiva y con las clasificaciones profesionales como uno de los retos más importantes para el diálogo social en los próximos años.

En conclusión, se puede considerar que actualmente se han establecido las bases jurídicas y normativas para poner en marcha el sistema integrado de cualificaciones en España y todo apunta a que, en los próximos años, este sistema proporcionará las acreditaciones y las certificaciones necesarias a la población activa para aproximar los indicadores del país a los Objetivos de Lisboa de 2010, para el nivel de cualificación de los trabajadores menos cualificados, mejorar la transparencia del mercado de trabajo, facilitar la movilidad profesional en el ámbito de la Unión Europea y potenciar una cultura el aprendizaje a lo largo de la vida en el país.

Imprimir