Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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marzo 08

Euromeat

Proyecto Leonardo: Euromeat. Cualificaciones en las industrias cárnicas europeas.

El proyecto « Euromeat, transparencia de las cualificaciones en el sector de industrias cárnicas de la Unión Europea», ha sido promovido por el Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES) en colaboración con la Federación Agroalimentaria de UGT (FTA-UGT), en el marco del programa comunitario Leonardo da Vinci, financiado por el Fondo Social Europeo.

Euromeat se ha desarrollado en España, Alemania, Francia e Italia en colaboración con otras entidades dedicadas a la formación permanente de estos países. Además, ha contado con la colaboración de las siguientes entidades españolas: el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), la Asociación de Industrias de la Carne de España (AICE), la Asociación Española de Empresas de la Carne (ASOCARNE), la Fundación Asturiana de la Carne y la empresa Incarlopsa.

El sector agroalimentario es uno de los más importantes de la Unión Europea con una producción anual de 600.000 millones de euros, lo que supone el 15% de la producción industrial. Este sector da empleo a más de 2,6 millones de trabajadores y es el tercer mayor empleador en el sector industrial. El 30% de los trabajadores están ocupados en pequeñas y medianas empresas diseminadas por toda la geografía europea.

La evolución del sistema productivo ha tenido una gran incidencia en las necesidades de cualificación profesional de los trabajadores y de las empresas. La existencia de una política común de seguridad alimentaria, las exigencias de calidad en la producción, la introducción de nuevas tecnologías y los cambios en la organización del trabajo han generado la necesidad de nuevas competencias en los perfiles profesionales y en la oferta formativa del sector.

Los sistemas educativos y de FP en el sector tienen una característica común que es la falta de participación de los jóvenes en los itinerarios formativos. Por su parte, los mercados de trabajo se caracterizan por la creciente automatización en todos los procesos productivos y la generalización de puestos de trabajo que no requieren una cualificación. Esta situación hace que cada vez exista más economía sumergida, con distintas formas: externalización a terceros países, falsos autónomos, etc. Asimismo, el sector se ha convertido en receptor de trabajo no cualificado, del que dependen numerosos trabajadores temporales e inmigrantes.

El trabajo cualificado se concentra en unos pocos puestos especializados como son: matarife, deshuesador, trabajador polivalente, preparador de alimentos, frigorista y carnicero. Las empresas valoran enormemente la experiencia laboral de estos trabajadores, concediendo mejores condiciones laborales al trabajador con mayor antigüedad (por ejemplo, con contratación indefinida). En países como España la especialización profesional en los puestos descritos se obtiene mayoritariamente por experiencia laboral.

Por otra parte, los actores que intervienen en los procesos de reconocimiento de las cualificaciones son: Administración central (Ministerio de Agricultura, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Educación), Administración regional, cámaras de comercio, organizaciones profesionales, agentes sociales, empresas y centros de formación. Las diferencias entre los países vienen dadas por el mayor o menor protagonismo de cada uno ellos.

El reconocimiento de las cualificaciones profesionales se realiza en el sistema educativo y en el mercado de trabajo. Tiene tres momentos importantes que son identificación, evaluación y certificación/acreditación:

  • Identificación de las cualificaciones. Se utiliza para determinar las cualificaciones y las competencias más relevantes en la industria cárnica. En cada país se utilizará una metodología que tendrá en consideración la situación de las empresas, la clasificación en el convenio colectivo y las necesidades formativas del sector.
  • Evaluación. Sirve para medir las competencias adquiridas por un individuo a lo largo de su vida en relación con los requerimientos del empleo. El sistema educativo siempre utilizará la fórmula de examen teórico-práctico. Los sistemas educativos han establecido dispositivos para que los trabajadores con experiencia laboral puedan acceder a los exámenes y obtener un titulo oficial. Sin embargo, en el mercado de trabajo las metodologías de evaluación que utilizan las empresas son diversas: el periodo de prueba, el contrato temporal, el contrato de profesionalización, el currículum vítae, etc.
  • Certificación/acreditación. Se observa una doble vertiente. Por una parte, en el sistema educativo la certificación profesional se hace a través de títulos y diplomas con validez en todo el territorio nacional. Este proceso tiene relación con la clasificación profesional del sector; por ejemplo, el título de auxiliar de veterinario. Por otra parte, en el mercado de trabajo la certificación/acreditación se realiza mediante los certificados de empresa, las cartas de recomendación, el currículum vítae y otros documentos similares.

En el sector de industrias cárnicas, donde la mayor parte de los puestos de trabajo no requieren de conocimientos profesionales específicos y los trabajadores no disponen de acreditaciones profesionales, es necesario disponer de herramientas para hacer visibles las cualificaciones. Esta situación contribuye a: mejorar el acceso a la formación profesional, facilitar la movilidad, aumentar el interés de los jóvenes por el sector y posicionar al trabajador en relación con las competencias profesionales; en definitiva, a establecer carreras profesionales y dignificar las ocupaciones del sector.

Un modelo válido para el sector sería la utilización de los trabajos iniciados en Europass. En este sentido, para establecer un modelo de reconocimiento las organizaciones que deberían participar en el proceso de reconocimiento y acreditación de las cualificaciones son las Administraciones públicas, los agentes sociales, los centros y las empresas. Las referencias para el proceso de reconocimiento serán: la negociación colectiva, las cualificaciones profesionales de cada país, los datos de observatorio ocupacional, las tendencias de las ocupaciones y los sistemas nacionales de cualificaciones.

Para establecer un modelo de certificación/acreditación en el sector, es necesario considerar las siguientes cuestiones:

  • En relación con la trayectoria laboral del trabajador, se consideran dos posturas: una que valora la posesión de la competencia independientemente de dónde se haya conseguido, y otra opinión es que interesa conocer dónde y cuándo se ha conseguido la competencia laboral, ya que esto supone una mayor credibilidad y fiabilidad del proceso de reconocimiento.
  • Competencias: se deben distinguir las competencias específicas del sector de las horizontales, comunes a varios sectores, como son: informática, idiomas, y otras habilidades. Debe primar la voluntad del trabajador en relacionar las cualificaciones. Hay que incorporar un formato de matriz de doble entrada que sirva para que el trabajador sepa de qué competencias dispone y cuáles le faltan para alcanzar una cualificación profesional.
  • Las fases que se consideran adecuadas para establecer un proceso de reconocimiento de las cualificaciones son: análisis sociolaboral y económico del sector, identificación de las competencias clave para el sector, descripción de la formación asociada a dichas competencias, realización de un proceso de acreditación de evidencias previas, orientación sobre competencias y formación asociada y emisión de un documento de competencias.
  • La propuesta de documento de competencias podría presentar un formato doble: un expediente o portafolio con toda la documentación del trabajador y un carné con las competencias profesionales acreditadas del trabajador, reconocidas por las Administraciones públicas, agentes sociales, empresas y centros de formación.
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