Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

09

Enero 08

Políticas educativas municipales

Por Peiró Esteban , Ayuntamiento de Zaragoza

La gestión municipal de los servicios públicos se debe basar en la eficiencia y la calidad, con el concepto de ciudadanía en el epicentro. Estos aspectos dominan en la actualidad en la visión del binomio ciudad-educación.

Pasado, presente, y futuro de políticas educativas municipales. Nuevo marco legal, nuevas tendencias sociales

Visión histórica

Situación del tema: visión histórica

La Ley General de Educación de 1970, la llamada Ley Villar Palasí , más allá de cualquier otra consideración crítica que se pueda realizar, con la perspectiva que nos dan los más de 37 años transcurridos desde su entrada en vigor, llevó a la puesta al día de nuestro país en los objetivos cuantitativos y la modernidad de la época, lo que significó la orientación hacia la escolarización y la gratuidad de toda la población, objetivo éste conseguido en los países de nuestro entorno más de setenta años antes.

La llegada de la DEMOCRACIA se puede considerar el punto de partida para poder hablar del binomio EDUCACIÓN-CIUDAD, y también el punto de partida para entender el papel que los ayuntamientos han jugado, que actualmente juegan y el que pueden jugar en un futuro inmediato, es decir, el nuevo rol de los ayuntamientos en educación.

Como resumen, y considerando que esta visión es muy global y no resulta aplicable a todas las realidades, existen diferencias como los distintos momentos e intensidad de las transferencias de competencias educativas, elementos tradicionales que repercuten en la actuación educativa en algunos municipios, líderes sociales, políticos e intelectuales que han podido suponer un elemento catalizador de actuaciones educativas, etc. Podemos decir que:

  • La década de los 80 se caracteriza por una gran eclosión de servicios, el activismo, lo cuantitativo y la competencia entre las Administraciones. Todo tenía cabida en la gestión municipal.

Sirvan como ejemplo las siguientes citas, tan en boga en la época: «El municipio, para la gestión de sus intereses y en el ámbito de sus competencias, puede promover toda clase de actividades y pactar cuantos servicios públicos contribuyan a satisfacer las necesidades y aspiraciones de la comunidad vecinal» 1. «La educación es un fenómeno de tal trascendencia individual y social, que no parece prudente dejarla exclusivamente en manos de la escuela, del sistema educativo» 2 .

El elemento básico de gestión municipal es el servicio de gestión directa dependiente de la propia entidad, aunque aparece la gestión directa a través de organismos autónomos especializados. La Administración Central está muy alejada de la municipal, por lo que no hay ámbitos de colaboración. Sin embargo, sí se da la competencia 3.

El elemento significativo de la relación con el ciudadano en materia educativa es la ENSEÑANZA, incluso de esta forma se denominan las concejalías que gestionan este ámbito.

  • La década de los 90, cuando se produce un cuestionamiento y/u ordenación, según los casos, de servicios y recursos basados en criterios eficientistas.

El municipalismo retrocede. Hacia el final de la década en algunos ámbitos y/o territorios se comienza a hablar de planes estratégicos, y fundamentalmente de calidad, aunque ambos conceptos están íntimamente relacionados. La LOGSE (1990) abre marcos relacionales y se puede asistir a ámbitos de colaboración fundamentalmente a través de convenios (gestión indirecta) con las direcciones provinciales de Educación de la época, dependientes del Gobierno central. El elemento relacional significativo pasa a ser el de la EDUCACIÓN. Los órganos municipales de gestión suelen adoptar esta denominación.

  • El inicio del nuevo milenio. Es la década de la calidad y la gestión estratégica (fundamentalmente de servicios). Planes estratégicos según ámbitos y/o territorios.

Hay que hacer notar que no faltan críticas a la acción municipal, a la que se acusa de realizar actuaciones difusas e incluso erráticas. O de forma más global, iniciadas ya en la década anterior, críticas a la razón de ser que la sustenta, el Estado de bienestar , como mediocridad competente, e incluso incompetente, al estar sustentado en modelos burocráticos.

A pesar del retroceso de lo municipal y de querer visualizar, a veces en exceso, desde la propia Administración local la voluntariedad de sus actuaciones, hay que hacer mención que al final de la anterior década, concretamente en mayo/junio de 1999 coincidiendo con las elecciones autonómicas y municipales, asistimos de nuevo en nuestra Comunidad a propuestas educativas centradas en el municipio.

No debemos olvidar que en esta época estamos en vísperas de las transferencias educativas a las comunidades autónomas (de vía lenta). Se vive una situación de incertidumbre, de cambio? de CRISIS , en definitiva. Pero, ¿qué es la crisis? Si nos atenemos a la teoría de la educación, la madurez como condicionante, crisis es el paso previo a la PLENITUD .

En esta época lo municipal quiere buscar su espacio, centrado en el servicio público. Se habla más de políticas que de servicios, los términos de colaboración institucional se amplían a conceptos más profundos y a más sectores debido a la valoración de la participación y también de la calidad (los usuarios de los servicios son percibidos como clientes).

Ambos conceptos desarrollan otros como satisfacción y ciudadanía, que nos llevarán, entre otras variables y a muy corto plazo, a que aparezca un nuevo concepto significativo como el APRENDIZAJE . Autores que provienen de la gestión de servicios públicos municipales han visto (sus primeros escritos datan de 1999) la necesidad de superar la crisis de lo municipal alejándose de los modelos burocráticos vigentes. Para ello proponen:

  • «dos megatendencias: de un lado, una de orientación eficientista sesgada hacia la reducción del déficit público y la contención del gasto; de otro, una orientación de «servicio público» caracterizada por una apertura más receptiva a la demanda social, a la consideración del ciudadano como cliente, y en el énfasis de la mejora de la calidad». 4
  • la superación de la imagen del ciudadano «administrado», por una «imagen y status de ciudadano, centrado en la dignidad y libertad para el desarrollo de la personalidad y derechos de rango constitucional». 5

Según mi opinión, la gestión municipal de los servicios públicos se debe basar en la EFICIENCIA y la CALIDAD , con el concepto de CIUDADANÍA en el epicentro. Estos aspectos dominan en la actualidad en la visión del binomio CIUDAD-EDUCACIÓN .

Velar por la calidad de vida, responder a las necesidades diversas que se manifiestan fundamentalmente en el marco del municipio, desarrollar actuaciones innovadoras que conllevan una cultura transformadora y no meramente reproductora, deben ser los objetivos de la Administración local, la más cercana a los ciudadanos y sus problemas.

La educación del siglo XXI debe ser una herramienta de transformación y mejora individual y social, donde no sólo los niños y niñas, sino todos los ciudadanos afronten el reto de transformación con una visión utópica e ilusionante, y cuyo eje de la acción municipal y, por lo tanto, de los sistemas sociales de educación debe ser la participación.

La educación es un fenómeno de tal trascendencia individual y social que no parece prudente dejarla exclusivamente en manos de la escuela, del sistema educativo, de la Administración, se viene diciendo todavía «Así como el tiempo consagrado a la educación se prolonga durante toda la vida, los espacios educativos y las ocasiones de aprendizaje tienden a multiplicarse. Nuestro entorno no educativo se diversifica y la educación rebasa los sistemas escolares y se enriquece con la contribución de otros sistemas sociales». 6

En este contexto los municipios adquieren un protagonismo significativo, «la idea de la educación permanente es la clave del arco de la ciudad educativa» 7, una responsabilidad ineludible de cara a definir un modelo de convivencia, un ejercicio vital de transmisión creadora y participativa de la identidad cultural de una comunidad, con una perspectiva de mejora, de transformación hacia la perfección; entendida la perfectibilidad como un continuum inalcanzable e inherente al ser humano (educabilidad), por el hecho de serlo, y que da sentido a la educación (educatividad).

No hay educación si no existe intencionalidad educativa, sistematización y una orientación hacia la perfectibilidad. El siglo XXI se nos está presentando como el siglo de la educación desde una perspectiva internacional. Esta orientación es el argumento del informe UNESCO que ve en ella una fuente de progreso, de cohesión y vertebración, de lucha contra la exclusión... El propio lema del informe: La educación encierra un tesoro 8 es un indicador del potencial que la comunidad internacional otorga a la educación.

Pero hay que admitir, y el propio informe lo hace, que la opinión de la comunidad internacional es un factor importante para el desarrollo y la orientación de la educación, pero no el exclusivo. Corresponde también un posicionamiento en este sentido de los poderes públicos y de la comunidad local y educativa para que la educación se convierta en uno de los pilares de la mejora social. No en vano es en el terreno educativo donde posiblemente se esté produciendo una serie de fenómenos que implican un posicionamiento, una toma de decisiones urgentes de la sociedad y los poderes públicos.

De este debate no debe permanecer al margen ni indiferente nuestra Administración municipal, que ha de definir el papel que quiere o debe asumir. En el análisis de nuestro entorno encontramos varios aspectos que deben configurar el posicionamiento de la actividad municipal:

  • La descentralización administrativa, que convierte la educación en uno de los elementos centrales de la gestión política. Por lo tanto, también de diversas y singulares propuestas electorales y/o electoralistas que a la vez pueden acarrear tensiones entre diferentes grupos que bien podrían conducir a una inoperancia a la hora de dar repuestas a diversas situaciones y cuestiones trascedentes cuantitativa y cualitativamente, tanto para nuestra calidad de vida como para nuestra identidad cultural.
  • Parece haber llegado el momento de orientar servicios municipales basados en análisis de realidades pretéritas y de contextos poco evolutivos, que no han sabido o podido adaptarse a las exigencias de entornos más flexibles y dinámicos, a exigencias que demandan respuestas globales para solucionar de una forma eficaz y eficiente las necesidades siempre cambiantes de los ciudadanos.
  • Parece necesario abordar estrategias para definir políticas, más que servicios, orientadas y centradas en el ciudadano, con estrategias de gestión basadas en la planificación y el control de objetivos e introducir parámetros de calidad exigibles a toda empresa productora de bienes y/o servicios.
  • La redefinición del papel que deben jugar las corporaciones locales en la sociedad actual.

La sociedad actual se define por la globalidad, versatilidad, flexibilidad, la continua adaptación de sus organizaciones al cambio, la actuación e interacción de diversos y diferentes agentes sobre la realidad desde diferentes perspectivas... etc.

El Estado, que se ha manifestado hasta hace poco como el poder administrativo garante de seguridades sociales y el elemento garantizador del equilibrio social, parece haberse desgastado y se muestra demasiado pequeño para resolver problemas globales y demasiado grande para resolver problemas concretos, locales... donde prima la afirmación de la propia identidad. «La democratización del país ha modificado la forma de Estado, ha incrementado las libertades públicas potenciando la participación ciudadana, apareciendo la acción del municipio». 9

Nuevo modelo

Claves para un nuevo modelo

Al inicio del documento hacía referencia a la situación actual de crisis, aunque cabría preguntarnos cuándo las personas de nuestra generación no hemos estado en situación de crisis. Los estadios madurativos del aprendizaje humano, también de las sociedades, son: latencia, predisposición, emergencia, crisis y plenitud. Por ello, según la evolución de estos estadios madurativos, si nos definimos en crisis estamos definiendo que a corto plazo, si se ponen las medidas adecuadas, gozaremos del estadio más elevado, es decir, de PLENITUD, para luego, en buena lógica, comenzar otra etapa de desarrollo existente en latencia.

¿Qué estamos haciendo para superar la crisis? En lo referente a la gestión municipal, a finales de los años 90, como ya hemos visto, diversos autores que provienen de la gestión pública local, por ejemplo Francisco Longo y también Parejo y Neira entre otros, denunciaron la falta de eficacia, la burocratización, el alejamiento de los servicios públicos de la demanda social...

Desde esa fecha y en épocas recientes se están tomando medidas, en el ámbito de la gestión pública, muchas de ellas con rango de ley que pretenden solventar las deficiencias existentes. Citaré las que según mi entender son las más significativas:

  • Ley de Modernización del Gobierno Local
  • Ley de Administración Electrónica.
  • Ley del Estatuto Básico del Empleado Público.

En relación con la educación, cabe decir que: «El planeamiento educacional en su sentido genérico más alto es la aplicación del análisis racional y sistemático al proceso de desarrollo con el objeto de hacer que la instrucción sea más efectiva y eficiente para responder a los objetivos y a las necesidades de los estudiantes y de la sociedad». 10

La existencia del hecho educativo se hace patente en todas las manifestaciones humanas. La educación reviste tal importancia que muchas veces puede escapar de su propio ámbito y objetivo para convertirse en medio y momento de inculcación ideológica y adoctrinamiento, en algunos casos, y en una gran industria de la que actualmente resulta difícil prescindir. 11

Son innumerables las personas de todas las edades que asisten a la institución escolar en cualquiera de sus niveles. También son innumerables los que se preocupan por la educación, no sólo padres y profesores, sino también diversas instituciones como la Iglesia, el Estado, los partidos políticos, las empresas... 12. El hecho educativo acompaña de diversas formas y contribuye a la evolución de la civilización humana bien sea mediante una educación ambiental o altamente institucionalizado 13, pero siempre apareciendo como «medio imprescindible para que el hombre se realice en plenitud y alcance su fin último, si bien la idea que se tenga sobre éste depende de la filosofía de que se parta» 14.

La educación, pues, es lo que eleva al hombre biológico a su humanidad, lo que le socializa. Por eso, aunque desde diferentes posiciones se observa la crisis de la educación, hay autores que afirman rotundamente que nada amenaza su existencia «a menos que el hombre deje de ser hombre» 15. Quizás el planteamiento no es tanto hablar de crisis de la educación sino de la institución escolar. Durante las décadas de los sesenta y setenta la institución escolar fue puesta en tela de juicio desde diferentes frentes.

El ataque más virulento, al menos en apariencia y forma, partió de los teóricos de la pedagogía antiinstitucional, y en especial de Iván Illich, que veía en la escuela un producto de la sociedad y que, al igual que ésta, se ve envuelta en un ciclo de producción consumo 16, análisis antiinstitucional en el que la escuela comienza y muere en sí misma.

La institución escolar es también atacada, valga la paradoja, por sus defensores, que no ven realizadas las funciones que la sociedad le asigna. No obstante, las críticas desde estas posiciones no ponen en peligro la institución en sí, por pensar estos críticos que es suficiente con la modificación de sus estructuras para recuperar la eficacia. Sirva como ejemplo P.H. Coombs 17, «los productos de los sistemas de enseñanza no encajan, evidentemente, por una parte, con las necesidades rápidamente cambiantes de los individuos de esta sociedad en evolución».

La crisis de la educación es debida a los cambios vertiginosos fruto de las revoluciones científicas, técnicas, políticas, económicas. El sistema educativo se ha modificado pero no lo ha hecho con la suficiente celeridad, creándose una disparidad entre el sistema educativo y el medio ambiente... Entre las causas de esta disparidad señala Coombs 18: el incremento de las aspiraciones populares en educación, la escasez de recursos, la inercia inherente a los sistemas educativos, la inercia inherente a la sociedad, etc. En párrafos anteriores he hecho referencia a las características fundamentales de la educación del siglo XXI, siguiendo fundamentalmente el informe Delors 19.

Para una ubicación más próxima, exacta y contextualizada, voy a hacer referencia a los aspectos que, según mi criterio, van a influir a corto plazo o están influyendo ya:

1.- Principios de los sistemas educativos actuales de nuestro entorno:

2.- Compromisos de los países miembros de la Unión Europea: Existen muchos documentos al respecto, pero de entre ellos resalto el Memorándum para el Aprendizaje Permanente de Lisboa del año 2000.

3.- Documentos y marcos legales de nuestro país que, a mi juicio, son los más significativos:

3.1. Educativos

  • Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE 2002)
  • Una educación de calidad para todos y entre todos (2004)
  • Ley Orgánica de Educación (LOE 2006)
  • La educación, compromiso para el futuro. Gobierno de Aragón (2006).
  • Ley de Educación de Aragón (en preparación, ¿2008?)

3.2. Generales

  • Ley de Administración Local de Aragón (LALA 1999).
  • Ley de Modernización del Gobierno Local (llamada L. de Grandes Ciudades 2004)
  • Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (2007)

Estos referentes, surgidos del análisis del mundo dinámico y cambiante, y orientados a dar respuesta a las nuevas realidades caracterizadas por la existencia de oportunidades, pero también de grandes riesgos y exclusiones, nos llevan a definir los sistemas educativos con las siguientes características y exigencias de y para la educación:

  • Carácter de servicio público.
  • Acceso y permanencia generalizada a los sistemas educativos.
  • Acceso a la sociedad del conocimiento, sin exclusiones.
  • Atención a las nuevas competencias.
  • Mejora de la accesibilidad.
  • Mayor profesionalización.
  • Innovación.
  • Atención a la orientación y el asesoramiento.
  • Participación.
  • Ciudadanía activa.
  • Cooperación europea.
  • Calidad.

Todo ello orientado a crear oportunidades de aprendizaje a través de la llamada sociedad del aprendizaje como espacio social de convivencia y aprendizaje, que tenga en cuenta:

  • la sociedad del conocimiento ,
  • la sociedad de la información , fundamentalmente a través de la incorporación de las TIC (digital), y
  • los idiomas como elemento central de la comunicación y movilidad .

Sociedad

La sociedad del aprendizaje

Anteriormente se ha precisado que «la sociedad actual se define por la globalidad, versatilidad, flexibilidad, la continua adaptación de sus organizaciones al cambio, la actuación e interacción de diversos y diferentes agentes sobre la realidad, desde diferentes perspectivas». En el apartado anterior se ha hablado de la sociedad del aprendizaje y de los tres pilares que, a mi juicio, se deben desarrollar.

Anteriormente hacía referencia a que en la década de los ochenta se abogaba por que «La educación es un fenómeno de tal trascendencia individual y social, que no parece prudente dejarla exclusivamente en manos de la escuela, del sistema educativo», en un intento de dar más importancia a los sistemas sociales y modelos no formales sobre los sistemas tradicionales. Hoy en día, aun estando vigente todavía la cita anterior, si queremos cumplir los objetivos propios de la sociedad del aprendizaje, la debemos completar con la siguiente: «sin una educación básica y obligatoria de calidad no podremos acceder a los beneficios de la educación no formal e informal».

Tras la experiencia de los últimos treinta años, por una parte podemos decir que los modelos no formales han demostrado ser tan eficaces o ineficaces como los formales; por otra, que los sistemas educativos basados en modelos y metodologías formales se han contaminado por lo no formal e informal; y los sistemas sociales basados en modelos y metodologías no formales se han contaminado por lo formal.

También podemos decir que las tesis de la pedagogía antiistitucional, de la primera mitad de los años setenta y abanderada por Illich , está triunfando. Véase por una parte que la función educativa de lo escolar ha perdido terreno fundamentalmente con respecto a la de custodia . Por otra parte, la solución de convivencialidad aportada por Illich puede estar paulatinamente ganando adeptos y contribuir a ello aspectos como la globalización, TIC, interacción de redes... y el neoliberalismo potenciado directa o indirectamente por la visión de la tecnoglobalidad imperante.

Sin miedo a equivocarnos podemos afirmar que ambos modelos son necesarios y complementarios para alcanzar los fines propuestos. Los sistemas educativos actúan sobre el educando según el siguiente esquema:

Los sistemas sociales actúan en relación con el ciudadano:

 Resultando, una compleja interacción de ambos sistemas sobre el ciudadano/educando:

Compleja en cuanto que el ciudadano/educando, por una parte, es invadido constante y permanentemente por acciones planificadas, conscientes y/o difusas y, por otra, puede ser consciente o no de esa acción.

Entramos en el difícil campo de los fines y/o límites de la educación.

En todo caso, para hablar de educación se deben cumplir tres requisitos: intencionalidad, sistematización y perfectibilidad . Si no se cumplen, no podemos hablar de educación. 

En ambos sistemas (educativo y social) conviven los tres modelos educativos.

En el sistema educativo, por definición e institucionalización formal, conviven el modelo y la metodología formal propia del modelo escolar con los objetivos y contenidos para desarrollar en cada curso, y existe a la vez diversas actividades promovidas o no por el centro escolar con metodología no formal. También existe relación entre iguales (en recreos?) que podemos definir como informal. El mismo esquema se repite, tal vez con más intensidad, en los sistemas sociales.

En la Administración local tenemos delegaciones u organismos que gestionan estos tres modelos. No es difícil encontrar actuaciones en materia de educación infantil, claramente modelo formal, programas de educación de adultos, no formal y bibliotecas como claro ejemplo de informal.

Si la visión de los sistemas sociales la extendemos a la acción que ejerce toda la sociedad, la ciudad, el entorno o el medio ambiente, incluidos los medios de comunicación social. TIC (Internet, SMS, MSM...) nos encontraremos que estas acciones tienen una mayor potencialidad (¿educadora?) que el propio sistema educativo 23.

Para poder hablar de educación, ya se ha escrito con anterioridad, se deben cumplir los tres requisitos: intencionalidad, sistematización y perfectibilidad. Con ellos está claro que las interacciones difusas, la mal llamada educación ambiental, cósmica? informal, no es tal educación.

Por otra parte, la educación además, como bien se recuerda desde la Antropología, no sólo es socialización. La educación debe desarrollar una tarea más ambiciosa, «ser uno mismo» 24. Y este objetivo requiere de aspectos como motivación, intereses concretos de disfrute y creatividad, satisfacción? donde la persona, más que educando es ciudadano abierto al aprendizaje (actitud).

Por ello, y más desde la perspectiva social que desde la escolar, así como en tiempos pretéritos abogábamos por hablar más de educación que de escuela, hoy tal vez deberíamos abogar por hablar más de APRENDIZAJE y menos de EDUCACIÓN.

El aprendizaje es el desarrollo del potencial humano mediante un proceso de apoyo permanente que estimula y capacita a las personas para que adquieran todos los conocimientos, destrezas y valores que necesitan a lo largo de la vida.

La gran cantidad de estímulos que recibe a lo largo de toda la vida una persona configura su forma de ser y su relación con el medio, es decir, su cultura. Esta asimilación, más que por la educación, se realiza por el aprendizaje.

El aprendizaje viene estimulado y condicionado por una serie de situaciones. Entre las más importantes, me atrevo a citar:

  • Una serie de condicionantes y situaciones del aprendizaje (motivación, madurez...) reflejadas por la psicología del aprendizaje y la resolución de problemas.
  • Funcionalidad .
  • Potencialidad del entorno que lleva a una mayor flexibilidad, accesibilidad y potenciación de la información, como la orientación y el asesoramiento.
  • Libertad. La existencia de nuevos escenarios implica nuevas concepciones del proceso de enseñanza-aprendizaje, en la que va implícito un rol más activo del alumno 25.
  • Además, en el aprendizaje la toma de decisiones recae sobre el alumno mismo y éste debe tomar decisiones sobre los diferentes aspectos del aprendizaje: qué, cómo, dónde, cuándo, con quién aprender.
  • Consideración social y personal del L.L.L. (aprendizaje a lo largo de la vida).
  • Ciudadanía .
  • Visión cosmopolita que valora la movilidad, inventos, innovación, un proyecto de sociedad justa y solidaria... 26. Ya desde el siglo XVII la innovación y el progreso material comienzan a formar parte del paisaje utópico. Se acredita la visión de una sociedad universal en busca de un sistema de paz perpetua. La revolución de 1789 abandera el proyecto de reconciliación universal basado en la idea de fraternidad entre los pueblos.
  • Calidad centrada en satisfacer las necesidades y los intereses, así como la satisfacción del usuario/cliente.

La gestión empresarial se centra en la calidad que, desde la década de los ochenta, se instala en las empresas de producción y posteriormente en los demás sectores (servicios). Este modelo de calidad ha seguido el mismo paradigma 27 tanto en los ámbitos de producción como de servicios, tanto en el ámbito de lo privado como en lo público. Modelo que algunos vienen a denominar de modernidad gerencial tecnoglobalizadora .

Esta modernidad gerencial se caracteriza por un afán meramente descriptivo, olvidándose de los procesos de transformación y de la ideología que la sustenta.

Como bien apunta Mattelard, este modelo está siendo aplicado tanto en las empresas privadas de producción como en las ONG, pasando también por la gestión pública, incluida la local.

Este modelo, según mi entender, conduce a la reproducción social y actúa como una maquinaria meramente descriptiva y tecnocrática.

Los poderes públicos deben abogar por un modelo orientado hacia la transformación y la mejora actuando para ello sobre el objeto central de su análisis y campo de actuación como elemento base, y no sobre ámbitos periféricos o secundarios. Sólo de esta forma la sociedad podrá avanzar en una dirección de desarrollo, de progreso, de modernidad (utopía) y no de reproducción.

La Administración local, los ayuntamientos, tienen capacidad para incidir en el entorno, bien a través de sistemas formales como no formales e informales. Partiendo de las características anteriormente expuestas, con el concepto de CIUDADANÍA en el epicentro, su función principal es facilitar el APRENDIZAJE a través de:

  • Recursos humanos preparados y competentes.
  • Desarrollo de actuaciones que potencien la libertad y la ciudadana a través de la participación.
  • Concepción de la educación centrada en el aprendizaje y, más aún, del aprendizaje permanente (o LLL).
  • Creación de entornos de aprendizaje y de resolución de problemas (funcionalidad).

El desarrollo de entornos (territorios, municipios o ciudades) de aprendizaje, debe tener como finalidad la puesta a disposición de planes y estrategias para estimular la creación de riqueza, el desarrollo personal y la cohesión social a través del desarrollo del potencial humano.

Los instrumentos legales a los que hacíamos referencia aportan:

1. LALA (7/99 de 9 de abril) 28 :

  • Respeto autonomía local.
  • Carácter insustituible del municipio como ente representativo y cauce de participación de los vecinos en el gobierno y administración.
  • Municipio como administración prestadora de servicios y vocación universal.
  • Competencias:
  • Satisfacer necesidades a la comunidad (limitaciones por las competencias que la ley otorga a otras Administraciones).
  • Relación y cooperación interadministrativa.

2. Ley de Modernización del Gobierno Local (2004):

  • Visión global y centrada en la calidad de vida a través de la llamada Conferencia de ciudades con la participación de la Administración general, las comunidades autónomas y alcaldes de las grandes ciudades (art.º 138).
  • La existencia del Observatorio urbano para conocer y analizar, desde el MAP, la evolución de la calidad de vida.
  • Potenciación de la participación ciudadana a través de reglamentos, aplicación de las TIC a la Administración, comisión de sugerencias y reclamaciones y Consejo Social de la Ciudad.
  • Posibilitar mecanismos de cooperación interinstitucional.

3. LEBEP (2007):

  • Servicio a los ciudadanos y a los intereses generales.
  • Cooperación entre Administraciones públicas.
  • Participación.
  • Profesionalización.

La situación la reflejo en el siguiente cuadro, que viene a resolver la incógnita que planteaba al inicio para la actual década:

Las posibilidades de trabajo son cuantiosas y diversas, si bien considero que una vez más van a estar supeditadas a la existencia de líderes cualificados que posean una visión amplia y compartida del fenómeno educativo.

La primera mitad de esta década el protagonismo, según mi entender, lo ha llevado el Gobierno central y autonómico, quedando la Administración municipal como subsidiaria y al servicio de los intereses de las dos Administraciones, fundamentalmente a través de la autonómica. En la segunda mitad, con una centralidad en la gestión, si se quiere

lograr verdaderamente un mayor grado de participación, eficiencia y calidad (con un alto porcentaje de satisfacción), deberá ser la Administración local, la más próxima a los intereses y las necesidades de los ciudadanos, la que adquiera un posicionamiento más relevante y vuelva a ser, como en la década de los ochenta, la vanguardia de la mejora y la transformación social.

Para ello, es necesario según mi entender:

  • La continuación del proceso de DESCENTRALIZACIÓN ADMINISTRATIVA en nuestro país, llegando hasta el nivel de la Administración local e incluyendo no sólo a las grandes ciudades, sino también a los pequeños municipios.
  • Resolver otro tema históricamente pendiente como es la FINANCIACIÓN municipal.
  • Superar el modelo de modernidad gerencial de orientación tecnoglobalizadora, que no desarrolla modelos de transformación y mejora social, por un MODELO PROPIO DE GESTIÓN PÚBLICA DE SERVICIOS.

Sin estas actuaciones no será posible el desarrollo de los conceptos claves en el municipalismo como son:

  • la autonomía municipal;
  • velar por los intereses y las necesidades de la comunidad vecinal, de la ciudadanía; y
  • la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
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