IFES, en colaboración con instituciones de siete países europeos, ha desarrollado el proyecto denominado Metodología de formación para las mujeres que se reincorporan al mercado de trabajo (Womback), en el marco de la convocatoria europea Leonardo da Vinci.
En la actualidad existe una clara situación desfavorable para las mujeres en el mercado laboral en relación con el hombre. Esta situación se agrava cuando ellas se ven forzadas a abandonarlo por motivos familiares: cuidado de hijos, ancianos, personas dependientes, etc. El papel que tradicional y socialmente han adquirido las mujeres para responsabilizarse de las cargas familiares es un obstáculo para el mantenimiento del trabajo y/o su reinserción laboral.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, el proyecto Womback pretende realizar un conjunto de propuestas metodológicas para adaptar las estrategias de formación profesional permanente en sus distintos elementos a las características y diferentes necesidades de las mujeres en la situación de alejamiento y retorno al mercado de trabajo.
En este proyecto han participado organizaciones relacionadas con la formación y con la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en representación de siete países miembros de la Unión Europea. Se ha garantizado la presencia activa de organismos o institutos con una competencia científica reconocida en el tema en cuestión.
El informe final refleja los resultados del proyecto Womback y destaca los más significativos e innovadores; aporta una visión general de la mujer en el mercado laboral y en la formación continua, así como de todos los factores que condicionan su situación respecto al empleo y el aprendizaje a lo largo de la vida. Se incluye la valoración de los sistemas de formación permanente: grado de complejidad y adaptabilidad al colectivo y su relación con las políticas de igualdad.
Las propuestas presentadas se han estudiado de manera independiente teniendo en cuenta las características de este colectivo así como la orientación, la formación y el seguimiento. La conciliación entre trabajo y familia no puede considerarse como acciones separadas sino como fases diferentes de un proceso continuo:
- Reparto igualitario de responsabilidades familiares y sustento . Han de integrarse medidas para la igualdad de oportunidades en las políticas educativas y en el propio diseño curricular. La dificultad de las mujeres con cargas familiares para reincorporarse o promocionar en el mercado laboral tiene sus raíces en una concepción tradicional del papel de la mujer en la sociedad. Por esta razón resulta fundamental una educación en valores igualitarios, para que la mujer no se encuentre con ningún trato discriminatorio en relación con los hombres. El papel de ambos padres debe considerarse de una nueva manera no sólo al hablar en sociedad sino también dentro de las familias por ellos mismos. La formación es una herramienta fundamental para que la sociedad asuma los valores de igualdad en todos los ámbitos. Es muy importante que desde la educación primaria se eduque en valores de igualdad de sexo, ya que es en ese momento cuando hay que intervenir para que los padres también asuman las tareas del cuidado de hijos y conseguir en definitiva la igualdad.
- Formación en igualdad de oportunidades. Potenciar la información, la orientación y la motivación para la igualdad desde los sistemas de formación y en todos los niveles.
- Sistema integrado. Orientación, formación, conciliación, teniendo como marco el reconocimiento de cualificaciones. Es necesario que exista un sistema integrado real entre todos estos aspectos, en un marco europeo de cualificaciones, donde se tengan en cuenta las características de la mujer.
Los agentes sociales deben intervenir en todas las medidas referidas a la inserción, reinserción o promoción de las mujeres en esta situación, bien sea a través de la formación u otros medios, ya que son participantes en la negociación colectiva y vigilantes de lo que sucede en el mercado laboral.
Respecto a las buenas prácticas detectadas en cada país participante, se concluye que, en muchos casos, es mejor combinar las herramientas existentes para afrontar las dificultades en lugar de invertir dinero y tiempo en desarrollar otras nuevas. Es importante unificar esfuerzos para economizar gastos destinados a minimizar las dificultades de las mujeres para incorporarse o promoverse en el mercado de trabajo.