Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

06

Abril 07

Universidad de la Experiencia

Por Ubieto Arteta , Director de la UEZ

Los objetivos de las UTE son asegurar la formación; ampliar los conocimientos de los mayores para que tengan la capacidad (y el deseo) de adoptar actitudes de participación activa en la vida cultural, social, económica y política de la comunidad; cumplir con la función universitaria de la investigación; y desempeñar el papel universitario de servicio a la sociedad.

La Universidad de la Experiencia de Zaragoza (UEZ) dentro de un contexto de carácter universal

Historia

Un poco de historia

En 1973, gracias a la iniciativa del profesor Pierre Vellas, vio la luz en Toulouse la Universidad de la Tercera Edad. Su aparición provocó una auténtica llamarada y rápidamente surgieron instituciones similares, sobre todo en los países más avanzados socialmente, preocupados por diseñar programas educativos para atender a las personas mayores y posibilitar el acceso a una cultura básica a quienes en su niñez y juventud no tuvieron oportunidad de ello. Pero en el caso francés no se trataba de programas elementales o básicos, sino de entroncar a los mayores con la universidad convencional. Eso suponía un doble reto: por una parte, dada la diversidad de formación de las personas mayores, dificultaba el nivel de contenidos, y, en segundo lugar, no existía una metodología experimentada. Más de treinta años después, las denominadas Universidades de la Tercera Edad (UTE) son una realidad incuestionable aunque multiforme, pues no existe un modelo oficial y nacen adaptadas a su entorno sociocultural.

Pero en los países socialmente avanzados también hubo detractores de la nueva fórmula con el argumento de que las UTE podrían llegar a suponer una especie de guetos para mayores. En Austria, por ejemplo, fueron consideradas universidades de la tercera edad únicamente las asociaciones de estudiantes mayores que compartían las aulas con jóvenes en las universidades convencionales. En otros países, la idea de integrar a los mayores en las universidades tradicionales fue totalmente inviable, por lo que se abrieron nuevos caminos y configuraciones, incluidos los pequeños grupos locales de personas mayores, muy descentralizados, que se autoenseñan sin ningún nexo con instituciones formativas. Así nacieron, por ejemplo, las U3A (según el modelo anglosajón de las U-Three-A) en Gran Bretaña y en Australia, modelo de autogestión, aunque algunas están ligadas a centros locales como el instituto de formación superior, el colegio, la universidad o la escuela superior. Este modelo de autoayuda toma carta de naturaleza sobre todo en Estados Unidos, donde St. Cloud, en Minnesotta, puede ser un ejemplo.

Lo cierto es que las UTE se consolidaron, si bien con diferencias notables. Por ejemplo, en las italianas y las portuguesas, las enseñanzas son impartidas por profesorado ajeno, y las relaciones con las universidades tradicionales son muy limitadas como en el caso de las aulas de la tercera edad. En países como Francia, Bélgica, Suiza, Países Bajos, por el contrario, predomina el modelo de UTE unida por vínculos más o menos fuertes a una universidad, según la propuesta original francesa. Tras alguna duda inicial, las españolas se han integrado en el modelo francés, aunque, a su vez, con notables diferencias entre sí.

Muy pronto surgió el deseo de compartir e intercambiar experiencias y de contribuir al desarrollo del movimiento de las UTE a través del mundo, de manera que nació la Asociación Internacional de las Universidades de la Tercera Edad (AIUTA), con la pretensión de «federar» todos los movimientos inconexos. Se constituyeron, como primer paso, asociaciones nacionales, como en el caso hispano.

A través de estas instituciones de matices tan diversos, AIUTA logra aglutinar a un gran número de personas, de forma que este tipo de universitarios en el mundo puede sobrepasar los cuatro millones. Se trata, por lo tanto, de un movimiento social importante que crece constantemente. En realidad, es bastante difícil confeccionar una lista exhaustiva de las distintas formas adoptadas por las UTE, pero lo cierto es que todos los modelos intentan dar respuesta a la enorme necesidad de las personas mayores en materia de educación. Y, en su diversidad, cabe decir que la totalidad de estas instituciones tratan de interrelacionarse, pues todas buscan que sus estudiantes puedan acceder al saber más elevado posible y, si es factible, al saber universitario.

Si entre las variadas denominaciones posibles han elegido llamarse universidades es porque desean ser más que meros clubes culturales. Con ello tratan de ofrecer, por una parte, garantías a sus estudiantes acerca de la calidad de la enseñanza impartida, en la medida de lo posible, por docentes universitarios o asimilados; y, por otra, pretenden dar el sentido de universalidad porque no imponen criterios de acceso a sus cursos (en razón de edad, sexo, nivel de estudios), de modo que las UTE no excluyen a las personas que no han cursado estudios universitarios; buscan, por el contrario, hacerles alcanzar, a su ritmo, un buen nivel de conocimientos.

La población afectada, cada vez más numerosa, está constituida por personas relativamente jóvenes (unas, que han pasado los 60 ó 65 años, están en activo todavía; otras, con menos de 60 años, se encuentran ya jubiladas), que demandan posibilidades de formación. De ahí que la denominación inicial de universidad de la tercera edad , sobre todo en Europa occidental, haya ido cambiando paulatinamente, y la AIUTA ha visto cómo poco a poco se federaban instituciones denominadas universidad de la tercera edad, universidad de los mayores, universidad del medio de la vida, universidad de adultos, universidad del tiempo libre o del tiempo disponible, universidad para todos, universidad inter-edades o para todas las edades, universidad de la vida, universidad sin fronteras, universidad de la experiencia, universidad abierta, academia para séniores, universidad para los jubilados, universidad sin fronteras, etc., sin contar otras muchas denominaciones de difícil traducción. La AIUTA es actualmente una ONG no subvencionada, reconocida por las instancias internacionales, que tiene un delegado ante la UNESCO y ante el Consejo de Europa. Desde cualquier punto de vista, el movimiento es importante e imparable.

Objetivos

Objetivos de las UTE

Bajo estas múltiples y diferentes denominaciones podemos encontrar una gran variedad de actividades de formación, investigación, investigación-acción y servicios a la sociedad. En definitiva, las UTE persiguen un triple objetivo, atribuido a las universidades en general:

  • a) Por una parte, tratan de asegurar una de las tareas universitarias por excelencia, la formación, dotándose de medios e instrumentos para desarrollar y ampliar los conocimientos de los mayores con el fin de que, junto con los más jóvenes, tengan la capacidad (y el deseo) de adoptar actitudes de participación activa en la vida cultural, social, económica y política de la comunidad. Suelen ser habituales las conferencias sobre temas más o menos específicos, distribuidas a lo largo de todo el año académico. Asimismo, participan en toda una gama de cursos y seminarios, y, más globalmente, de proyectos concretos de formación de mayores, a través de programas cortos, de talleres denominados de investigación o de investigación-acción. También se imparten programas de larga formación que desembocan en la obtención de un certificado o un diploma.
  • b) Por otro lado, tratan de cumplir con la función universitaria de la investigación. A menudo, sus componentes son considerados una muestra particular de población estudiada como tal, tanto desde el punto de vista físico como psicológico. Los estudiantes se prestan voluntarios, poniéndose a disposición de los investigadores de disciplinas muy variadas: encuestas de opinión o de satisfacción en áreas diversas, test de psicología cognitiva, etc. Asimismo, las UTE constituyen un lugar de investigación y de reflexión en el dominio del envejecimiento de la población y de las implicaciones de este hecho sobre la sociedad y su funcionamiento. Pero, por otra parte, cada vez son más corrientes los grupos de alumnos que, coordinados por un investigador universitario, realizan investigaciones convencionales, cual es el caso de la UTE zaragozana.
  • c) Por último, las UTE desempeñan el papel universitario de servicio a la sociedad en una triple vertiente. En primer lugar, ejercen una importante función de prevención, pues posibilitan a sus alumnos el gusto y el placer de aprender por aprender, permitiendo así una actividad cerebral que evita la disminución de la eficacia intelectual, fuente del envejecimiento. En segundo lugar, las UTE desempeñan una función de creación, negando el papel de meros espectadores atribuido a los excluidos del mundo del trabajo y proporcionándoles los medios para ser actores de su propia vida, al servicio de los demás, al dar sentido a su existencia. Por último, las UTE desarrollan una función social, luchando contra la soledad y el aislamiento, generalizando la cultura, fuente de diálogo así como de cohesión. A menudo suponen una apertura del mundo universitario hacia el exterior, como cualquier otro servicio de formación continua. En fin, las UTE suponen, como generadoras de nuevas solidaridades, un lugar de encuentro entre oferta y demanda de voluntarios (acompañantes, ayuda a los extranjeros, ayuda a minusválidos, tareas de organización, etc.).

Alumnado

Alumnado de las UTE

A pesar de las múltiples denominaciones, la AIUTA ha preferido conservar universidad de la tercera edad, teniendo en cuenta, sin duda, la evolución del movimiento a través de todo el mundo. En Italia, España, los Países Bajos, Portugal, Gran Bretaña, Sudamérica, Australia, China, Japón, Polonia, la República Checa, e incluso los Estados Unidos se habla de Third Age University, Universidad de la Tercera Edad, de la Terceira Idade, de la Terza Età, Hoger Onderwijs voor Ouderen, Universytet Trzeciego Wieku...

Ha sido habitual limitar la expresión de tercera edad a las personas mayores que han alcanzado la edad de la retirada laboral, o la edad de 60 años (tres tramos de veinte años), cuando en realidad concierne y afecta, asimismo, a aquellas otras que, cualquiera que sea la razón, están en situación de inactividad profesional remunerada, considerada o catalogada como «rentable» por nuestra economía de mercado. Es cierto que las UTE cuentan con jubilados, pero también con prejubilados, amas de casa a partir de la cuarentena, parados, trabajadores a tiempo parcial... Incluso cabe considerar a personas todavía activas en ciertos sectores públicos o económicos que desean acudir a cursos de promoción social o de educación permanente.

En cualquier caso, los estudiantes de las UTE son mayoritariamente, al menos en Europa, idénticos: se trata de personas de una cierta edad, es verdad, pero también de personas activas, dinámicas, llenas de proyectos y, sobre todo, con buena salud y un nivel de formación superior a la media; en suma, personas con las que hay que contar para la construcción del porvenir y que desean ser útiles en esta construcción.

Manifestación

Diversas formas de manifestación de las UTE

La oferta de las distintas UTE es diversa y amplísima. Cuando se analizan detenidamente la organización, objetivos, contenidos, actividades, metodología, fórmulas de evaluación, etc. de un buen número de universidades de la tercera edad (por ejemplo y, entre otras, las de Lyon 2, Louvaine-la-Neuve, Bruxelles-Lew, Toulouse, Namur, Mons, Católica de Louvain, Canton de Vaud -Suiza-, Milán, Oxford, New Brunswick ?Canadá?, Entre Ríos -Argentina-, Pontificia de Salamanca, etc.), podríamos diseñar la universidad completa , fruto de la suma de todas. De manera sucinta, desarrollaría las siguientes actividades:

  • 1. Conferencias sueltas.
  • 2. Ciclos temáticos de conferencias.
  • 3. Talleres diversos.
  • 4. Grupos de trabajo.
  • 5. Cursos monográficos.
  • 6. Seminarios.
  • 7. Grupos de investigación.
  • 8. Grupos de memoria colectiva.
  • 9. Asistencia e investigación gerontológica.
  • 10. Cursos de formación como alumnos oficiales, oyentes (o libres) en las clases convencionales de la universidad.
  • 11. Diploma de formación plurisciplinar.
  • 12. Visitas y excursiones.

La selección y la combinación de esta oferta diferencia las UTE. El menú más fácil y barato, que suele ser muy habitual, es el compuesto por los platos 1, 3, 6 y 12, servidos en una o varias localidades del territorio universitario. Organizar y desarrollar una UTE propia con esos ingredientes solo significaría hacer la competencia a las aulas, e incluso algunas van más allá para obtener unos resultados semejantes.

UEZ

Universidad de la Experiencia de Zaragoza (UEZ)

A pesar de la relevancia social de las UTE en el mundo, en España es un movimiento universitario joven, y a las experiencias hispanas ya consolidadas (Universidad Pontificia de Salamanca, Universidad de Alcalá de Henares, Carlos III de Madrid, universidades catalanas, Universidad de Granada o Universidad de Sevilla) han ido incorporándose las demás, de modo que actualmente es una realidad de ámbito nacional, aunque con enormes desigualdades en virtud de los servicios ofrecidos. Casi todas disponen de página web individual y es muy fácil cerciorarse de esa desigualdad, pero para mayor facilidad y acceso, cabe acudir a la página www.imsersomayores.csic.es/programas/index.jsp.

En su parte inferior derecha, hacer clic en Programas universitarios para mayores.

La UTE cesaraugustana no es un proyecto diseñado en el aire, sino fruto de muchas horas de análisis de más de cincuenta de las UTE existentes en el mundo y de numerosas consultas a personas mayores pro y anti universidad de la tercera edad. Surgió con la denominación de Universidad de la Experiencia de Zaragoza (UEZ), pensada como parte integrante de la Universidad de Zaragoza con calidad universitaria asegurada y atractiva para los usuarios. Su página web es www.unizar.es/ice/uez/uez.html , y el correo electrónico: uez@unizar.es

La Universidad de Zaragoza, aparte de sus actividades docentes e investigadoras, se siente involucrada con la sociedad, como lo demuestran los múltiples convenios de colaboración que tiene firmados con las más variadas asociaciones y entidades. Esa actitud de servicio, para la que ofrece todo su potencial material y humano, le ha llevado a tomar en consideración un fragmento importante de la sociedad, el integrado por las personas mayores, colectivo al que la universidad ha venido prestando creciente atención en los últimos años, y está dispuesta a potenciarla e institucionalizarla si cuenta con los medios económicos precisos.

Como la Universidad de Zaragoza difícilmente podría acometer sola un empeño de tal envergadura, estas inquietudes han encontrado siempre eco y han sido compartidas por la Diputación General de Aragón y, más concretamente, por los departamentos de Servicios Sociales y Familia (a través del Instituto Aragonés de Servicios Sociales) y de Ciencia, Tecnología y Universidad (a través de la Dirección General de Enseñanza Superior). En el caso de las subsedes, la colaboración procede de los distintos ayuntamientos implicados, mediante convenio firmado con la Universidad. Asimismo, para acciones o programas concretos, colaboran otras instituciones (El Justicia de Aragón, la Delegación del Gobierno en Aragón) y entidades (Caja Inmaculada, Cajalón, Federación Aragonesa de Baloncesto, etc.). La UEZ está vinculada al Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de nuestra Universidad, donde radica su dirección, jefatura de estudios y secretaría, si bien en Huesca y Teruel existen dos coordinaciones. A efectos de su actividad docente, está ubicada físicamente en varios edificios, puesto que tiene diversas sedes y subsedes distribuidas por Aragón. Los trabajos y estudios de la UEZ están estructurados en dos ciclos formativos: ciclo inicial (de tres años de duración, con tres programas distintos aunque compatibles entre sí) y ciclo investigador y social (sin fecha límite, con sucesión ilimitada de proyectos y pertenencia). Por otra parte, existen tres sedes (Zaragoza, Huesca y Teruel, lugares donde radican los centros universitarios) y, de momento, las subsedes de Sabiñánigo, Utebo y Jaca (donde no existen centros universitarios, por lo que los profesores deben desplazarse).

CICLO INICIAL . Está estructurado en tres programas a lo largo de tres cursos académicos: programa básico, diploma de formación y curso de actualización.

El programa básico , para el que se exige haber acudido al menos al 70% de las sesiones controladas diariamente, da derecho a la obtención de un certificado de participación, y se desarrolla durante tres años académicos, cada uno de los cuales abarca 150 horas (en las sedes) o 104 horas (en las subsedes). Está compuesto por conferencias, cursos monográficos, un taller y visitas. Para tener una idea del tipo de cursos, se relacionan algunos de ellos: Rasgos distintivos de las principales religiones; Cerebro y mente; Tiempo y clima: lo que hay que saber; Claves para seguir los medios de comunicación; Músicas del mundo a través de audiciones; El mundo animal y el hombre; Economía internacional; Matemática aplicada a la vida diaria; Aproximación a la astronomía; Introducción a la paleontología y a la interpretación de los fósiles; Géneros cinematográficos; Arqueología prehistórica: técnicas, método y conceptos fundamentales; etc. Ejemplos de talleres pueden ser: Norma y estilo de redacción, Inglés para viajar, Mejora de la memoria en personas mayores, Nutrición para la salud, Seguridad vial o Nuevas tecnologías de interés para los alumnos de la UEZ.

El diploma de formación , desarrollado asimismo durante tres cursos, persigue los siguientes objetivos: a) Ayudar a un envejecimiento de calidad; b) Intercambiar conocimientos y experiencias; c) Profundizar y divulgar diferentes campos de la cultura; d) Fomentar la participación de los mayores en la sociedad actual; y e) Servir de apoyo a los gestores de los centros para mayores (clubes, residencias, centros de día, etc.). El total suma treinta créditos (300 horas), distribuidos entre varias asignaturas obligatorias, optativas y libres. Para obtener el diploma correspondiente, se debe superar al menos el 75% de los créditos y las 60 horas de prácticas durante el tercer año del programa en centros dependientes del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, ayuntamientos o entidades colaboradoras, y se complementan con un régimen de tutoría.

El curso de actualización permite asistir a cualquiera de las asignaturas impartidas por la Universidad de Zaragoza, entre un mínimo de seis y un máximo de nueve a lo largo de los tres cursos, es decir, entre 360 y 720 horas de clase, con los alumnos convencionales. Es preceptiva la asistencia regular a clase y la superación de las pruebas de evaluación para obtener diploma correspondiente, siempre que se hayan superado el 75% de los créditos.

CICLO INVESTIGADOR Y SOCIAL. Finalizados los tres cursos del ciclo básico, los alumnos pueden matricularse en los grupos de trabajo que deseen por tiempo indefinido. Se trata de actividades coordinadas por un profesor especialista para desarrollar un proyecto hasta su terminación. Para tener una idea de la actividad, estos son algunos de los títulos: Repertorio virtual de historias municipales de Aragón; Catalogación artística de las advocaciones de la Virgen; Historia de los gobernadores civiles de Zaragoza en el siglo XIX; Memoria del baloncesto aragonés; Experiencia, tráfico y seguridad vial; Reliquias y relicarios en Aragón; Emblemática general: signos para vivir en sociedad; Mutaciones territoriales del entorno metropolitano de Zaragoza. Títulos de los grupos de carácter social son: Apoyo a la visita de la sala de exposición del Museo Paleontológico o Zaragoza, ciudad ahorradora de agua.

Colección PROVECTA AETAS. Los trabajos de los alumnos que, por su calidad, merecen una difusión especial son editados en la colección PROVECTA AETAS de la UEZ. De momento han aparecido los siguientes volúmenes: Cuentos escritos desde la experiencia; La época del estraperlo; El monasterio de Nuestra Señora de Linares; Nacimientos portentosos en la mitología clásica; Aniquilar la semilla de Caín. La represión del magisterio republicano; y Experiencia, tráfico y seguridad vial. Los alumnos son considerados alumnos propios de la Universidad, de modo que su condición les da acceso a todos los servicios universitarios: instalaciones deportivas, aparcamiento, bibliotecas, correo electrónico e Internet, residencia universitaria de Jaca, etc.

Es mérito incuestionable del profesorado, acostumbrado a impartir sus conocimientos a alumnos universitarios convencionales, el esfuerzo de adaptación metodológica y didáctica a los alumnos mayores, no tanto por mayores, sino por el hecho de que para matricularse no se exige titulación alguna. De hecho, la composición de los alumnos de la UEZ de Zaragoza se distribuye en tres tercios semejantes en número: estudios primarios, medios y universitarios, con una ligera tendencia a disminuir los primeros aumentando los terceros.

Esta afirmación referente a la lograda adecuación metodológica y didáctica no es gratuita, pues todos los cursos y talleres son evaluados individualmente por cada alumno, lo que supone disponer de miles de encuestas anónimas que son analizadas en la dirección de la UEZ y trasladados sus resultados a los profesores para que puedan corregir los posibles desajustes. Asimismo, los profesores entregan su propia evaluación.

Salvados los iniciales obstáculos, que retrasaron la apertura desde 1996 hasta 2001, la evaluación continua de profesores y alumnos permite asegurar que la UEZ es una realidad consolidada; tanto que ha merecido dos distinciones: el premio Dar vida a los años de la Concejalía del Mayor del Ayuntamiento de Zaragoza, en 2004, y la Pajarita de Bronce , del Diario del Alto Aragón, en 2007.

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