Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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noviembre 06

Modalidades formativas para adultos

Por Mas Torello , UAB

Las conclusiones expuestas forman parte de los resultados obtenidos en la investigación desarrollada en el marco del proyecto OPAL inmerso dentro del programa Leonardo -Community Vocational Training Action Programme-, en el que participan diversas instituciones europeas (entre ellas la UAB mediante la OAID y el Grupo CIFO), y en la tesina doctoral del propio autor.

Preferencias

Es importante considerar que los adultos que viven en nuestra sociedad actual, se formaron y educaron en y para una sociedad estática, cerrada,...; así, en el momento que tenemos a estos adultos situados en una sociedad en cambio acelerado y constante, flexible, abierta, multicultural,... (en todos sus ámbitos) la educación adquiere una vital importancia, siendo útil para formar personas críticas, reflexivas, para cualificar o recualificar a los trabajadores, capacitarlos para participar activamente en su comunidad, en su sociedad, para disfrutar de la cultura, para comprender lo que ocurre en su contexto,...

La Educación Permanente, en los últimos años, está en el epicentro de las políticas sociales, económicas, laborales y educativas de los gobiernos locales, regionales, estatales y, principalmente, de los organismos europeos. Este hecho no nos debería sorprender, ya que en un mundo donde se están produciendo profundas y constantes transformaciones hace necesaria una constante adaptación de los ciudadanos a las necesidades y demandas de esta nueva sociedad en constante mutación. Así, la educación aparece como llave y clave en todo este proceso, no estando tampoco exenta de adaptarse a las nuevas circunstancias que acontecen en esta sociedad en constante reconfiguración, recobrando, ahora, en estas circunstancias y con la crisis del sistema escolar, la educación a lo largo de la vida (en la actualidad se está imponiendo la utilización del término "aprendizaje a lo largo de la vida" , traducido de la misma expresión inglesa "longlife learning" , también expresado numerosas veces como LLL o L3).una gran importancia para evitar ser excluidos de nuestra comunidad o para lograr la inclusión en ella, ya que estaremos obligados durante toda nuestra existencia a adaptarnos a nuestro voluble contexto, a satisfacer las necesidades e intereses cambiantes de nuestra comunidad y por tanto, obligados a formarnos constantemente para poder desarrollar competentemente los diferentes roles y funciones que deberemos desempeñar (simultanea o secuencialmente) con eficacia a lo largo de nuestra vida.

En esta nueva sociedad del conocimiento que estamos configurando donde la educación y la formación son factores de progreso social y personal, también están apareciendo nuevas formas de exclusión y de pobreza. Aun no queriendo profundizar demasiado en esta cuestión, si deseamos resaltar la dualización o polarización que está arraigando en este modelo de sociedad que estamos construyendo:

  • En un primer grupo, se sitúan los que posen las competencias solicitadas por la sociedad y las certificaciones que las acreditan, acaparando los mejores puestos de trabajo y los más estables. Esta situación provoca que estos privilegiados sigan acumulando y ampliando sus competencias;
  • En un segundo grupo, están ubicados los individuos que no poseen las competencias solicitadas por la sociedad, ni evidentemente, ningún tipo de certificación ni acreditación,... viéndose abocados progresivamente a la marginación y exclusión sociolaboral.

Esta situación muy en contra de solucionarse sigue acentuándose, ya que las personas que acceden a la formación son aquellas que están en el primer grupo de los descritos anteriormente, en el grupo de los privilegiados, siendo los que menos formación reciben los que ya están en una situación precaria o de exclusión, pudiéndose identificar diversos motivos: falta de acceso a la información, falta de concienciación respecto a la importancia de la formación, falta de recursos, actitud negativa hacia la formación adquirida en su etapa de escolarización obligatoria, falta de motivación y autoconfianza, baja autoestima,...

La Comisión Europea editó, en Noviembre de 2001, una comunicación con el título "Hacer realidad un espacio europeo de educación permanente" y un documento adjunto a la comunicación titulado "Aprendizaje permanente: prácticas e indicadores" . En el primer documento (pp. 10-11) se plasmaban cuatro grandes objetivos que debe asumir el Aprendizaje Permanente: la realización personal, promover una ciudadanía activa, la integración social y, por último, la adaptabilidad y empleabilidad del individuo. En el segundo documento (pp. 16-17) se describen, a su vez, los principios que debe asumir el Aprendizaje Permanente, que debe entenderse como "toda actividad de aprendizaje realizada a lo largo de la vida con el objetivo de mejorar los conocimientos, las competencias y las aptitudes con una perspectiva personal, cívica, social o relacionada con el empleo" y que debe incluir todas las fases y formas de aprendizaje:

  • incorporar todo el abanico de actividades de aprendizaje formal, no formal e informal,
  • abarcar desde la etapa preescolar hasta después de la jubilación,
  • el alumno debe asumir un papel central en todo este proceso, guiando el desarrollo y la realización del aprendizaje,
  • la igualdad de oportunidades, integrando las especificidades de hombres y mujeres en todas las políticas no discriminatorias de acceso al aprendizaje, recabando la información necesaria de todos los alumnos,...
  • alta calidad y pertinencia del aprendizaje, para conseguir una alta eficacia de las inversiones en formación, ya que es consumidora de multitud de recursos públicos y privados.

Proponiendo a su vez (IFES, 2005, citando a la Comisión Europea) dejar de explicitar las bondades, de facilitar los principios, ofrecer indicaciones,... respecto a la Educación Permanente y concretar, plasmándolo en estrategias concretas y contextualizadas en el ámbito europeo. Dichas concreciones son básicamente cuatro:

  • Potenciar la adquisición de las competencias básicas a los ciudadanos, especialmente las que se adquieren en la educación obligatoria.
  • Dedicar especial atención a grupos desfavorecidos como: población marginada, personas con necesidades educativas especiales o con cualquier discapacidad psíquica y/o física, trabajadores no cualificados, trabajadores de edades avanzadas,...
  • Desarrollar entornos de aprendizaje atractivos y abiertos, dedicando una atención especial a los entornos flexibles que utilicen TIC?s.
  • Unificar, a nivel europeo, referencias, principios, criterios,...que faciliten la movilidad, el reconocimiento de aprendizajes y la correspondencia de cualificaciones.

Antes de presentar los datos de la investigación, es importante resaltar las principales causas y obstáculos, muchos de ellos actitudinales, que encuentran los colectivos de trabajadores de mayor edad para realizar formación (según Cresson (1996), IFES (2005) y Sanahuja et alt (2005)):

  • Experiencias negativas de aprendizaje en la infancia y/o juventud.
  • A menudo las ofertas formativas no se adaptan a sus motivaciones, necesidades, experiencias vitales, calendarios, ritmo, lugar, economía,...
  • A medida que por la edad el trabajador está más próximo a la salida del mercado laboral, tanto el empleado como el mismo empresario, perciben que la formación es nada rentable y poco provechosa, por no necesitar mayor desarrollo de sus competencias.
  • Muchos trabajadores, por la perdida de costumbre, creen que son incapaces de aprender y de regresar de nuevo a entornos de aprendizaje.
  • No invertirán tiempo, dinero y esfuerzo en formación, si esta no es reconocida positivamente en su vida personal o carrera profesional.
  • En menor medida, el efecto de la edad en su habilidad para aprender.
  • Eliminar las barreras geográficas, sociales, psicológicas,... promoviendo el uso de las TIC?s, la formación en el lugar de trabajo, los centros municipales de aprendizaje,...

A continuación presentaremos algunos de los datos y conclusiones obtenidas en la investigación referenciada anteriormente y prestaremos especial atención a aquellos aspectos relativos a las modalidades formativas, relacionados con una de las estrategias presentada en el informe europeo, que afirma que debemos promover el acceso, el uso y el desarrollo de "entornos de aprendizaje atractivos y abiertos, dedicando una atención especial a los entornos flexibles que utilicen TIC´s" eliminando, de este modo, barreras geográficas, sociales y psicológicas,...

Inicialmente, considerando la franja de edad de la muestra podemos destacar la alta implicación en formación, ya que más de la mitad de los participantes en el estudio (personas mayores de 50 años) realizó formación durante el año anterior, sobrepasando las 4 horas semanales, siendo básicamente el formato utilizado en esta formación el "trabajo en clase con presencia de un profesor" . Cabe subrayar que casi la totalidad de la muestra (94,2%) destaca la utilidad de la formación recibida a lo largo de su vida.

En lo referente a sus preferencias mayoritariamente optarían por realizar la formación fuera del horario laboral y en centros de formación, aunque un 70,3% de los consultados muestra especial interés por participar en comunidades virtuales de aprendizaje, oscilando su predisposición inicial a esta modalidad formativa entre dedicar desde menos de 4 horas semanales hasta unas 10 horas.

Otro aspecto interesante es que sólo un 10,5% de la muestra ha participado en formación "on-line", utilizando las TIC´s como medio para ello. Este dato contrasta con su poca resistencia al cambio y su alta predisposición (un 70,3% de la muestra) a continuar su formación participando en una comunidad virtual de aprendizaje, evidentemente, siempre que esta formación se adapte a sus necesidades y motivaciones. Reflexionando sobre estos datos obtenidos se nos plantean diversos desafíos y preguntas: ¿debemos replantearnos que modalidades (virtual, semipresencial, presencial,...) son las más adecuadas (según contenidos, competencias de los posibles usuarios, motivaciones,...) para las actividades formativas que estamos ofertando a las personas mayores de 50 años?, o estamos ofertando básicamente cursos presenciales ¿porqué los usuarios no disponen de los medios tecnológicos necesarios?, o ¿porqué carecen de las competencias informáticas básicas?, o ¿porqué los responsables de diseñar y gestionar la formación parten del estereotipo de una persona mayor de 50 años analfabeta digital?, o si consideramos la poca resistencia que expresan los sujetos de la muestra al cambio ¿serán entonces los responsables y expertos de formación los resistentes al cambio?, de ser así, ¿porqué se produce esta resistencia?, ¿por comodidad?, ¿por inseguridad?, ¿por falta de formación psicopedagógica para dar respuesta a las demandas, motivaciones, necesidades,... de este colectivo?, ¿por falta de formación psicopedagógica y/o técnica para crear material multimedia?,... son preguntas que, de momento, quedan sin responder, siendo a su vez puntos de partida y reflexión para próximos estudios e investigaciones.

Bibliografía

  • COMISIÓN EUROPEA. (2001). Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente . (material policopiado).
  • COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS. (2000) Memorando sobre el aprendizaje permanente. Bruselas: (material policopiado).
  • CRESSON, E. (1996). Hacia una política de educación y de formación permanentes . Revista Europea de Formación Profesional, nº 8-9, pp. 9-12.
  • MAS, O. (2006). Las necesidades formativas de las personas mayores de 50 años . Bellaterra: Departamento de Pedagogía Aplicada-UAB (tesina inédita).
  • SANAHUJA, J.Mª et alt (2005). Personas mayores-aprendices activos. Proyecto leonardo: older people-active learners. Comunicaciones IV Congreso de Formación para el Trabajo . Zaragoza, 9-11 Noviembre de 2005. [soporte CD].
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