Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

03

Julio 06

La educación y percepción de la diversidad

Por Jurado de los Santos , Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad Autónoma de Barcelona.

La educación y la percepción de la diversidad ante la globalización y la sociedad del conocimiento

Introducción

Algunos apuntes previos para iniciar

La educación sobresale ante cualquier otro concepto al que intentemos aproximarnos, se expande en el microcosmos de lo humano y lo impregna. No podríamos ni deberíamos hablar de globalización, de sociedad del conocimiento sin educación.

Sirve acudir a Hargreaves cuando escribe en el prefacio del libro "enseñar en la sociedad del conocimiento" que "vivimos en una economía del conocimiento, en una sociedad del conocimiento. Las economías del conocimiento son estimuladas y dirigidas por la creatividad y la inventiva. Las escuelas de la sociedad del conocimiento tienen que crear estas cualidades, si no su gente y sus naciones se quedarán atrás" (2003:9). Es evidente que la economía lo invade todo (al menos en los países llamados occidentales), que a los intangibles (avalados por Bolsas, OPAS, mercados mundiales,...) se les da un valor superior que a los tangibles; pero, responsabilizar a las instituciones educativas del desarrollo de cualidades como las especificadas, en un mundo global, interconectado, interdependiente, es un sinsentido, pues, las instituciones educativas, en todo caso, son un elemento más que interviene en los procesos para que las personas se provean de dichos recursos; los centros de formación no son el único lugar en el que aprenden los alumnos, en todo caso ayudan a mejorar la sociedad, sin olvidar que las patologías sociales no son responsabilidad exclusiva de las instituciones educativas, siempre hay que aludir a toda la sociedad.

El desarrollo tecnológico nos ha provisto de mecanismos que aumentan las posibilidades que en otro tiempo disponíamos para conseguir tomar decisiones, con base en el conocimiento que la globalización permite; pero, al parecer, las complejidades humanas y las del mundo que creamos superan y sobrepasan la capacidad como conjunto (humanidad) para solucionar los problemas que acontecen. Ello se debe a la poca disponibilidad actitudinal para afrontar retos que mejoren a todos, ya que se incide en procesos endogámicos, se asume la creencia de la superioridad de unos sobre otros y se establecen comparaciones que llevan a malgastar energías cuando la pretensión hace referencia a satisfacer las necesidades de todos. Más, este "todos" no existe en el pensamiento colectivo, formado por individualidades que niegan intermitentemente lo colectivo. Se asumen por lo tanto ideologías proclives a sustentar unos modelos sobre otros, a manipular procesos y resultados en función de objetivos ocultos. Se asemeja a la tradicional distinción entre curriculum manifiesto y curriculum oculto en educación.

Educación y Diversidad

Educación, Globalización y Diversidad

El ser humano se manifiesta mediante un complicado entramado de acciones que tienen repercusión sobre el contexto en el que se realizan. La producción de conocimiento está sujeta a los procesos de interacción entre la persona y el contexto. ¡Quizás este es el cambio que se ha producido!; la interacción puede ser virtual, ubicua, lo que lleva a establecer posibilidades más allá del contexto inmediato, asumiendo así lo mediato como un contexto de dominio. El conocimiento, el valor que una información tiene trasvasa las fronteras para ser intercontextual, ello se confirma como un valor de los procesos de globalización.

 ¿Y la atención educativa a la diversidad?. Ésta ha sobrevenido a partir de una evolución de cambio de modelos sobre los que los llamados sistemas educativos se han ido conformando. Acudir a la historia de la implantación de los sistemas educativos en muchos países del mundo es suficiente para poder entender el cuadro que se quiere hace ver. Dicho cuadro nos permitiría percibir, en primer lugar, la educación para unos pocos, seguidamente, la educación para muchos y un óptimo para unos pocos y finalmente, ese es el deseo actual, el de un óptimo de educación para todos o cada uno. La sociedad del conocimiento, la globalización, sustentada en las TIC facilita dar estas respuestas, pero todavía encontramos las distintas situaciones de este proceso evolutivo.

Para algunos, sin embargo, al plantear cómo se hacen las cosas en educación, cierto inmovilismo perciben, poco ha cambiado a lo largo de los tiempos. Podríamos pensar, por tanto, que en el ámbito educativo la disponibilidad de técnicas de acceso a la información no ha generado cambios en las maneras de intervenir sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, las tecnologías nos permiten modificar las concepciones sobre el espacio y el tiempo. La virtualidad favorece la ubicuidad, así como relativizar el tiempo con relación al aprendizaje, pues éste se individualiza desde la posición de la enseñanza y, sea como fuere, se favorece la atención educativa a la diversidad, pues las estrategias para aprender pueden también diversificarse e individualizarse.

La percepción sobre la diversidad, incorpora presupuestos culturales sobre cómo se integra la misma. Se orienta hacia la multiculturalidad. Supone profundizar en los problemas que cualquier cambio incorpora cuando se trata de plantear la atención a la diversidad, en un contexto educativo y para una población dada. En este sentido, se pueden apuntar las resistencias al cambio por parte de la población, al preferir la estabilidad actual a lo desconocido, el control de las organizaciones a las luchas de poder ante el miedo a la emergencia de nuevos órdenes.

El que se puede señalar como "movimiento de atención a la diversidad" ha favorecido las innovaciones en los centros educativos, en la organización y en las respuestas y/o enfoques de atención a las necesidades educativas de los alumnos. No obstante, estos cambios impulsados deben hacernos descubrir la diversidad en educación desde el denominado como principio de rechazo cero; es decir, la educación, el sistema educativo, la escuela única debe dar respuesta a todos los alumnos que en ella están incluidos. La diversidad, por tanto, es lo que se confirma como hecho normalizador, como fenómeno inherente a toda acción educativa en un contexto normalizador. Este pensamiento permite avanzar sobre lo que viene denominándose como "diseño universal del curriculum", en el que se define claramente la necesidad de construir entornos accesibles para todos y en todas las actividades involucradas en los distintos entornos construidos, llámense escuelas, centros de formación, comunidad, etc.

A este respecto, por ejemplo, el Consejo de Europa, Comité de Ministros, plantea el diseño universal como una estrategia para conseguir entornos y productos accesibles y comprensibles, así como utilizables para todo el mundo de la forma más independiente y natural posible, sin la necesidad de adaptaciones ni soluciones especializadas de diseño. Creo, que se trata, en definitiva de utilizar el sentido común: "construyamos sillas para las personas, no ruedas para las sillas". La utilización del término "todos" impone una visión de no diferenciación de los individuos, independientemente de sus características y de su idiosincrasia, que permite entender la inclusión desde la accesibilidad integral. Si esto es lo que incorpora los procesos de globalización, ¡bienvenido sea!.

Acción educativa

Globalización y acción educativa

La sociedad del conocimiento hace referencia a la sociedad global, fundamentada en las TIC y mediante ellas la información es susceptible de ser usada en cualquier parte del mundo; pero sólo será justa si promueve la equidad inter e intraterritorial y potencia el respeto y el reconocimiento de lo local, de las culturas que aparecen más débiles para afrontar la homogeneización que promueve la globalización, todo ello para que lo local facilite el proceso de identificación de las personas.

La evolución de las tecnologías de la información y la comunicación y su implantación en los distintos ámbitos de la vida es evidente, lo que ha producido cambios en la manera de percibir los procesos, como los de asimilar, integrar y transferir, por ejemplo, los aprendizajes; además de plantear nuevas exigencias, también abren nuevas posibilidades.

A las instituciones educativas, se les ha responsabilizado de la transmisión de información cultural que deben adquirir los educandos; pero, dicha transmisión en comparación al potencial que tienen otros agentes ha disminuido ostensiblemente, llevando a una paradoja, que puede exponerse desde la limitación de cantidad y calidad de los conocimientos transmitidos en la denominada sociedad del conocimiento. Hay que tener presente que la exposición de información a través de una gran variedad de medios y recursos, determina también una variedad de influencias en el desarrollo y adquisición de aprendizajes, de conocimientos por parte del individuo, lo que debería llevar a des-responsabilizar a la institución educativa del fracaso o del éxito de los aprendizajes que realiza el individuo, al menos en lo que atañe a aprendizaje informales o a los formales dominados por agentes externos a los centros educativos y concretados en la relación "exigencia curricular-dominio competencial actual".

La disponibilidad de más información no significa que mejore el conocimiento, la calidad del mismo, o afiance el desarrollo de la persona; sólo si su uso se relaciona con las necesidades de las personas puede que ocurra. Tampoco el avance tecnológico genera capacidades en las personas; dichas capacidades, sin embargo, ante la necesidad del dominio de las TIC como herramientas mediadoras, condicionalmente facilitará el desarrollo.

Si concebimos la acción educativa como una actividad humana y social, en la que se produce un trasvase de conocimientos, los cuales son utilizados para la comprensión y dominio de la realidad, no es menos desdeñable la función que cumplen las tecnologías de la información y comunicación en la configuración de esa realidad, el acceso a su conocimiento y su integración y participación en las actividades educativas, sociales y laborales; además, la educación, entendida como un proceso de comunicación didáctica, tiene como señal distintiva el ser altamente interactiva, entre los diferentes agentes que están involucrados en dicho proceso, para hacer más asequible los principios en los que se sustenta la realidad que nos envuelve.

El concepto de "inteligencia distribuida", permite entender que ya que no existe un único centro generador de información, pues, a través de Internet, se incrementarán las posibilidades y podremos extender el concepto de escuela o centro de formación a cibercentro (campus virtual, clase global, aldea global, clase virtual, clase electrónica...), accediendo a centros culturales, centros profesionales, acceso a otros centros educativos del país y fuera del país, congresos, bibliotecas públicas, accesos multimedia, correo electrónico, videoconferencias, Centros de Recursos para la Educación. Todo ello caracteriza la llamada sociedad del conocimiento y de la información.

El concepto de "cirberespacio" , también utilizado en la actualidad, es un lugar en el que se encuentran personas que se comunican por o con medios técnicos, superando, de este modo, las limitaciones espacio-temporales, donde la interconexión entre emisores distintos permite asumir indistintamente el rol emisor o el de receptor, en un espacio y un tiempo dominado por la red.

Sirve tener presente estos conceptos, pues permiten situarnos respecto los locus comunicacionales, por lo que con relación al aprendizaje, a las acciones educativas, serán relevantes cuando se asuma el uso de las TIC en dichos procesos educativos.

Sociedad del conocimineto

Aprendizaje y diversidad en la sociedad del conocimineto

El proceso educativo ocurre en un marco intencional que debe formar ciudadanos partícipes que se encuentran en una sociedad dominada por la información y la visión global de los asuntos. Esto es asumible para las sociedades industriales occidentales, pero habrá que preguntarse si en todas las demás también ocurre.

El análisis del papel de la tecnología en un mundo global no puede hacernos olvidar que hemos de pensar en educación. Por ello, se hace obligado recurrir al Informe Delors (1996), que especifica los cuatro pilares de la educación, los pilares del conocimiento, y en una sociedad denominada del conocimiento, se hace inevitable su fomento, entendiendo que educar es una tarea centrada en el futuro. Estos son:

  • 1. Aprender a conocer . Se trata de adquirir conocimientos para la comprensión.
  • 2. Aprender a hacer. Permite influir sobre el entorno.
  • 3. Aprender a vivir juntos. Para participar y cooperar con los demás en actividades humanas.
  • 4. Aprender a ser. Para realizarnos como personas

Las TIC, como recursos, son útiles para conseguir que estos pilares se asienten, pues en la medida que facilitan los procesos comunicativos, la relación individuo-contexto, sea éste inmediato o mediato, afianzan sus consecuciones.

 

Apuntaremos, además que en el penúltimo pilar " aprender a vivir juntos ", el Informe Delors especifica la importancia que adquieren los docentes, ya que "pueden olvidar que son modelos para los jóvenes, su actitud puede alentar de manera permanente contra la capacidad de sus alumnos de aceptar la alteridad y hacer frente a las inevitables tensiones entre seres humanos, grupos y naciones" (1996:105).

 

Se crean con ello escenarios, con los que podemos encontrarnos. Permiten avanzar algunas contradicciones:

  • Alfabetización - analfabetización. La alfabetización, en lo referente a la sociedad del conocimiento, se localiza fundamentalmente en los países industrializados. Además, la existencia de mundos y submundos inter e intraterritorios define la complejidad de la misma
  • Información - desinformación. La información se orienta del emisor al receptor, con pocas posibilidades de intervenir de este último. Donde no existen canales ni receptores dispuestos no hay posibilidad de trasladar información.
  • Dominador - dominado. El dominio de los contenidos y de la información por parte de unos pocos establece relaciones de supeditación a éstos, por lo que aquellos que disponen de los medios y dominan la transformación de la información, establecen su particular dominio sobre los demás, lo que lleva a justificar el pensamiento único, lo monotético.
  • Igualdad - desigualdad. La existencia de sociedades ricas y pobres, de colectivos y personas que disponen de más o menos recursos mantendrá las relaciones de igualdad-desigualdad. Más información no es equivalente a mayor igualdad. Por ejemplo, las crecientes desigualdades entre ?Norte? y ?Sur?, de la creación de más riqueza que nunca, pero mal distribuida.
  • Inclusión - exclusión. La información permite afianzar la toma de decisiones, pero, en la medida que sea dominada por determinados grupos, tenderá a reproducir las características e intenciones de dichos grupos. Des esta forma, si bien se puede profundizar en los procesos de inclusión (para todos), también se puede justificar la existencia de la sobreprotección social que puede generar la exclusión de algunos.

 

Estos escenarios nos permiten recordar que al analizar la teoría que prevalece en el proceso enseñanza-aprendizaje, convenimos en que ésta se sustenta en la de la comunicación (dentro de un sistema o sistemas), no en la de la información. La de la información es unidireccional, sin posibilidad de feed-back, la de la comunicación nos permite establecer el feed-back a través del cual determinamos la consistencia de la integración de la información y el conocimiento obtenido. El reto de las TIC se deberá centrar en la selección del conocimiento, en su priorización, en su forma de uso, en la posibilidad de fomentar más conocimiento, en el control y en la generación creativa de conocimiento.

La sociedad del conocimiento, asociada a la concepción de globalización, podría interpretarse desde el pensamiento comunitario, auspiciado por Rosa Luxemburgo, donde ocurre una división del trabajo altamente desarrollada, en nuestro caso a través del uso de las TIC, e implica la participación de todos a través de la producción y el intercambio.

En el sentido especificado de todos, aparece lo que se denomina como brecha del conocimiento, lo que nos plantea un reto ético: los posibles beneficios sólo son disfrutados por una parte de la humanidad (<1/4), siendo privilegio de unos pocos y estableciendo una brecha entre ricos y pobres, fundamentalmente.

Con anterioridad se especificó el diseño universal, dicha concepción aboga por tener presente los cambios adecuados para que todas las personas tengan posibilidad de adaptarse, de funcionar en cualquier contexto; por ello, cuando se piensa en enseñanza y aprendizaje habrá que tener presente los siguientes aspectos:

  • 1- Que en general, los alumnos con problemas de aprendizaje no constituyen una categoría única, diferenciada, sino que cubren un continuo de diferencias en el aprendizaje.
  • 2- Los docentes deben adaptarse a las diferencias individuales de todos los estudiantes.
  • 3- Los materiales del curriculum deben ser variados, incluyendo recursos digitales y online, en lugar de centrarse en un único libro de texto
  • 4-  En lugar de adaptar el estudiante al programa, se debe construir un programa flexible que incluya las diferentes formas de aprender de cada alumno
  • 5- Las adaptaciones de acceso deben suponer cualquier cambio que se realice con relación a espacios, materiales o con respecto a los sistemas comunicación, para que el alumno disponga de oportunidades y participe en el proceso enseñanza-aprendizaje en condiciones de igualdad con relación a sus compañeros.

Hay que mencionar la llamada brecha digital o tecnológica (Gutiérrez, 2001; Cabero, 2004), que hace referencia a la distancia existente entre aquellos que disponen de oportunidad para utilizar las tecnologías de la comunicación y la información y aquellos que, por las condiciones y características personales o sociales (personas mayores, analfabetos, personas con discapacidad, personas en situación de exclusión social por razones económicas o culturales, por ejemplo) no pueden o no disponen a su alcance de las herramientas tecnológicas para su uso. Esta brecha puede acrecentarse, en el sentido de los ritmos y velocidad en la incorporación a los escenarios futuros de aquellos que disponen de las tecnologías, las mejores y las más adaptadas a sus necesidades y los que, por el contrario, tienen dificultades para su utilización, la brecha entre los que producen la información, los que la interpretan, la usan, los que quedan fuera de la sociedad pero dependen de ella para vivir.

 

La visión del docente nos provee al respecto un cúmulo de dificultades que deben superarse, fundamentadas en las actitudes y las resistencias que pueden mostrar hacia los cambios, pues como se suele decir, "antes nos formábamos para toda una vida, ahora nos pasamos la vida formándonos".

Para finalizar

El impacto potencial del uso de las TIC, de las tecnologías multimedia interactivas en educación, en un mundo global debe ser valorado por los resultados, por su eficacia para conseguir los objetivos y por el criterio de satisfactoriedad, entendiéndolo este último por el nivel de desarrollo individual conseguido. Asimismo, la observación del número de individuos que continuan utilizando la tecnología para participar en sus contextos sociales e interaccionar con los demás proporciona información válida sobre su impacto.

Por lo general, las organizaciones pueden proporcionar oportunidades para que el conocimiento sea integrado por parte de los niños, jóvenes y adultos y susceptible de aplicarse en los distintos contextos; las dificultades para ello, en el caso de los que presentan alguna discapacidad, no se derivan de la falta de recursos tecnológicos, sino fundamentalmente de las políticas que plantean las organizaciones y de las percepciones hacia ellos.

La mejora de la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación deben cumplir con la atención a las necesidades de las personas, de los alumnos desde un proceso dialógico que permita percibir alternativas equilibradas en función de las necesidades individuales y las sociales dentro de un marco dinámico que la sociedad o sociedades establecen. Así, por ejemplo, en la Unión Europea se marca como el primer objetivo estratégico ante las exigencias de la sociedad del conocimiento y la evolución de los modelos de enseñanza y aprendizaje (Comisión Europea, 2002). Para ello planea los siguientes objetivos:

  • 1. Mejorar la educación y la formación de profesionales y formadores
  • 2. Desarrollar las capacidades necesarias para la sociedad del conocimiento
  • 3.  Garantizar el acceso de todos a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
  • 4. Aumentar la matriculación en los estudios científicos y técnicos
  • 5. Aprovechar al máximo los recursos

Por otro lado, la calidad se asocia también al cambio, por lo que habrá que tener presente el cambio del conocimiento, el cambio organizacional hacia la descentralización, el cambio de los recursos, el cambio hacia la inclusión social. Todo ello se enmarca dentro de la sociedad del conocimiento como ejes que la impulsan. Quizás pueda ser útil para que las políticas educativas y sociales en general presenten elementos susceptibles de ser incorporados para el beneficio de todos los ciudadanos.

Además, como apunta Hargreaves, para que la escolarización pública mejore y se salve, hay que reinventar la escuela "como una organización centrada en el aprendizaje que enfatiza el aprendizaje en la sociedad del conocimiento" y pensar las escuelas "como puntos focales para unas relaciones y redes comunitarias más amplias, que desarrollan el capital social de los estudiantes y que les permiten vivir bien y trabajar de manera productiva en la sociedad del conocimiento. (2002:183)

La sociedad del conocimiento en un mundo global puede ser un puente o una barricada para el funcionamiento, para la adaptación, para la mejora de la calidad de vida de las personas y para la atención a la diversidad, afianzada en la individualidad, en general. Por ello, hay que ser precavidos, pues una sociedad en la que prevalezca la que puede denominarse sociedad del "auto" (autorrealización, autoestima, autoayuda, autoafianzamiento, autoaprendizaje, autorreflexión, entre otros), sociedad del individualismo, del egocentrismo, puede llevar a perder la visión de lo colectivo por parte del individuo y generar consecuencias para las personas y la sociedad difíciles de calibrar.

Bibliografía

  • Cabero, J. (2004) Reflexiones sobre la brecha digital y la educación. En TECNONEET: Retos de la inclusión digital. Propuestas de futuro. III Congreso Nal. De Tecnología, Educación y Diversidad. Murcia, 23-25 de septiembre de 2004
  • Comisión Europea (2002): Educación y formación en Europa: Sistemas diversos, objetivos compartidos para 2010. Luxemburgo. Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comisiones Europeas.
  • Delors, J. (1996): La educación encierra un tesoro . Madrid. Santillana-Unesco.  
  • Hargreaves, A. (2003): Enseñar en la sociedad del conocimiento . Barcelona. Octaedro.
  • Marcelo, C. (2002): Aprender a enseñar para la sociedad del conocimiento . Education Policy Analysis Archives. 10(35). "revista digital"

Referencias

  • Gutiérrez, E. (2001): La educación en Internet e Internet en la educación como factor supresor de la brecha digital. Congreso de "La Educación en Internet e Internet en la Educación". Ministerio de Educación. Madrid. Disponible en www.inclusiondigital.net/ponen/brecha/Overview.html
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