Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

02

febrero 06

PYMES en la teleformación

Experiencia de las PYMES en la teleformación

El Instituto de Formación y Estudios Sociales ha desarrollado en el año 2005 el Proyecto Palmira: Experiencia piloto para la incorporación de las PYMES del comercio minorista a la formación continua mediante teleformación, financiado por la Fundación Tripartita para la Formación para el Empleo en el marco de las Acciones Complementarias y de Acompañamiento a la formación. Han colaborado en el proyecto: la Federación Estatal de Trabajadores de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego de UGT, la Universidad de Zaragoza, la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, la Universidad Autónoma de Barcelona y la empresa Formación 2020.

El Proyecto Palmira ha permitido detectar las dificultades de acceso a las ayudas de formación continua de las empresas del sector de Comercio minorista, las dificultades de acceso a la teleformación de los trabajadores del sector, para finalmente definir y aplicar las metodologías y herramientas de formación más adecuadas para los trabajadores de las Pequeñas y Medianas Empresas del sector.

En la primera fase del Proyecto se elaboró un estudio de investigación para detectar las necesidades de formación y las metodologías de impartición más adecuadas para el comercio minorista. La segunda fase consistió en la puesta en marcha de una experiencia piloto en teleformación con trabajadores del sector.

En la primera fase se encuestaron a 180 empresas del sector, se celebraron grupos de discusión y entrevistas en profundidad, constatando las dificultades de acceso de los trabajadores de PYMES del comercio minorista a la formación continua, tales como: la incompatibilidad de horarios de formación con el trabajo, la dispersión geográfica de los trabajadores, la escasez de tiempo, la ausencia de formación específica para el sector, la falta de hábito en el uso de nuevas tecnologías. En el proceso de investigación se manifestó por parte de los trabajadores del comercio la confianza de que la teleformación contribuya a paliar las dificultades reseñadas. En cuanto a la metodología el sector se decantó por contenidos formativos sencillos, plataformas intuitivas y usables, cursos específicos para el sector, recursos que propicien la autonomía del aprendizaje y calidad de las aplicaciones multimedia.

Los trabajadores encuestados eligieron cuatro acciones formativas a impartir en la experiencia piloto: Comercio electrónico, Psicología aplicada a las ventas, Empaquetado de regalos y Escaparatismo.

En la segunda fase se elaboraron las cuatro acciones formativas de acuerdo a los requerimientos específicos extraídos de la fase de investigación, utilizando la plataforma de código abierto: Moodle . La experiencia piloto se llevó a cabo con 600 participantes, agrupados en las diferentes especialidades formativas, a los que se aplicaron distintas variables metodológicas para el posterior contraste de resultados. Se experimentó con: sistemas de tutorización; perfiles de tutor; acciones de duración limitada y de duración flexible en el tiempo; programación abierta o cerrada de los cursos; grupos de autónomos y asalariados; tamaño de las empresas; subsectores dentro del CNAE del comercio minorista; entrega de materiales en distintos soportes; simultaneidad de acciones formativas.

Al finalizar la experiencia piloto se procedió al análisis exhaustivo de los resultados. De aquí se desprende que el acceso genérico a la teleformación de los trabajadores del sector precisa de un impulso fuerte en el uso de las Nuevas tecnologías. Se estima también la conveniencia de adaptar la formación continua mediante teleformación a los momentos valle del comercio y propiciar un sistema que permita la intermitencia en el tiempo de las acciones de formación continua y ampliar la duración en el tiempo de los cursos. Además, el sector plantea el estudio de alternativas a la formación "formal", mediante el uso de las Nuevas tecnologías en videoconferencias o seminarios específicos. Se incide asimismo en la importancia de que los contenidos de las acciones formativas estén vinculados directamente al desarrollo de las habilidades del puesto de trabajo.

Imprimir